Veracruz en medio del ‘Triángulo de los Bermúdez’

27 octubre 2016 || 19:45 ||
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La insoslayable brevedad
Javier Roldán Dávila
Crueles y voraces se ‘tragaron’ todo…ahora, pavoridos gimen ¡trágame tierra!

Es recordada la frase que pronunció Javier Duarte a principios de 2014, cuando le preguntaron en una ocasión si renunciaría su secretario de Seguridad Pública Arturo Bermúdez: “primero me voy yo que él”, espetó el ex gobernador.

Esta sentencia retrató de cuerpo entero lo que se decía en los corrillos políticos: Bermúdez tiene un poder arrollador en Veracruz y sobre el gobernador. Nos recuerda al siniestro fundador del FBI Edgar Hoover, que con sus conocimientos de las cañerías del sistema, fue intocable durante varias administraciones.

Pues bien, considerando lo anterior, a lo largo del fallido gobierno de Duarte hubo una triangulación de decisiones ilegales, en las cuales los mandamases eran el propio gobernador, su esposa Karime Macías y el señor Bermúdez Zurita.

En este flexible triángulo, acomodaticio de acuerdo a las necesidades del grupo, desaparecía todo tipo de cosas y un poquito más…lo que convierte el asunto en algo muy trágico, en crímenes de lesa humanidad, digamos.

Sin embargo, a diferencia del Triángulo de la Bermudas, espacio donde no se sabe el destino de los objetos desaparecidos, acá en jarochas tierras tenemos presunción sobre como ubicar lo escamoteado al erario y a la vida.

Los cientos de personas desparecidas, es muy posible que se encuentren en las fosas clandestinas que en últimos tiempos han sido detectadas por el colectivo Solecito.

Las partidas presupuestales para pagar salarios y proveedores, de seguro están materializadas en las decenas de propiedades que adquirieron los referidos para un retiro “digno de su investidura”.

La reserva técnica del IPE y la deuda pública contratada, podrían estar consumadas en las flotillas aéreas y de tracto camiones de los nuevos ricos de Veracruz.

Por último, no es difícil imaginar que los dineros para medicinas de los niños con cáncer y los desayunos escolares, se encuentren fundidos en el oro de las “joyas de la corona”.

Ni las plagas bíblicas.