Yunes Linares cumple un mes, ya tiene el control

2 enero 2017 || 13:01 || Columna
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Por Javier Roldán Dávila

Es voto de confianza, no kénosis

El pasado viernes, en intensa sesión legislativa, se confirmó el nuevo equilibrio del Congreso local, la mayoría calificada pro Yunes Linares le aprobó, entre otras cosas, dos asuntos fundamentales: noventa días para redistribuir el presupuesto anual, discrecionalmente, y al nuevo Fiscal General del Estado.

En el primer tema, el gobernador Yunes tendrá la posibilidad de paliar el déficit presupuestal y orientar el gasto en forma racional (y política, tenemos proceso electoral para renovar a los ediles de los 212 ayuntamientos), además, el asunto irá de la mano con un recorte sustantivo a la plantilla laboral de la burocracia, en teoría, inicia el saneamiento de las finanzas estatales.

Hablando con objetividad, no podemos predecir un año bonancible en materia de crecimiento económico, por ello, el nombramiento de Jorge Winckler al frente de la Fiscalía, el segundo aspecto en cuestión, cobra especial significado.

Ligado al círculo íntimo del clan Yunes de Boca del Río, Winckler se convertirá en el factótum para iniciar una auténtica razzia en contra del duartismo y la fidelidad. La estrategia, predecible, será sustituir con golpes mediáticos las carencias en el tema de los satisfactores: Se propiciará la redención social por medio de la vindicación colectiva.

Para ser honestos, no suena mal.

Ojalá no se convierta en otro desechable propósito de año nuevo.