Ponte en contacto

Columnistas

Gilberto Haaz Diez – El retorno a la aldea

Publicado

en

Cierro mis crónicas españolas y europeas.  Orizaba a Veracruz y Ciudad de México aterrizando en Madrid y luego haciendo gira como si fuera político o pregonero buscando a Dios, por León, donde aquí la vida si vale algo, Oviedo, patria querida, Santander y no más. Ya no dio tiempo para más, uno quisiera no salir de estas tierras, sobre todo de Santander sitio que he visitado algunas veces, un tiempo presumía que me lo conocía de cabo a rabo, pero no era cierto, uno no termina de conocer las ciudades, siempre encontrarás algo diferente, como decía Marco Polo de sus viajes: “No escribí ni la mitad de lo que vi, porque sabía que no me creerían”, así Yo Mero. Como pude fui narrando las cosas a puro ojo de cubero, como cronista de a pie (de a pata, dice Othón), viendo y contando las cosas, como bien lo decía Leila Guerreiro: “La tarea de un periodista consiste en ir, ver, volver y contar”, aunque yo no me considero periodista, solo relator de cosas, una especie de cuentero, porque bien lo decía León Felipe: ‘Yo no sé muchas cosas, es verdad, digo tan solo lo que he visto, y he visto que la cuna del hombre la mecen con cuentos”. Retraté lo que pude, soy gente de lugares fijos, por ejemplo, en una mañana encontré a la vuelta de donde me hospedé un lugar de panes españoles de primera, y allí amanecí todas las mañanas con mi café leyendo El País y el Diario Montañés, para conocer lo que ocurre por estas zonas. Y no vi todo lo que pude o lo que quise, pero con lo que vi fue más que suficiente. Aunque, como dijera Mario Benedetti: “No vayas a creer lo que te cuentan del mundo, ni siquiera esto que te estoy contando, ya te dije que el mundo es incontable”. La última noche en Madrid fue de ajetreo, buscar el sitio donde no se había ido, el Mercado San Miguel y La Bola, un restaurante donde se come el mejor cocido madrileño. Y de ahí a empacar y estar listo para muy temprano salir al aeropuerto Barajas-Adolfo Suárez, nombre puesto en homenaje al jefe de Gobierno que, junto al Rey Juan Carlos, lograron la transición a la democracia y pusieron a España entre los 27 países de esta comunidad europea, sobre todo, después de aquel levantamiento militar del teniente coronel, Antonio Tejero, pero esa es otra historia. Siempre es bonito comparar las ciudades hermosas, este último viaje, 7 años que no venía a Santander y cuatro a España, por la pandemia, me hicieron ver que vivimos en una ciudad increíble, Orizaba, que ha tenido un buen rumbo como Pueblo Mágico y que está en buenas manos con el tres veces alcalde Juan Manuel Diez Francos, pero esa también es otra historia. Ahora voy rumbo al aeropuerto. 

EL BARAJAS RUMBO A MEXICO 

Muy temprano tomamos el vuelo. Fue un vuelo tranquilo. Un sobrino que es piloto y ha cruzado el Atlántico cuantas veces ha podido, por su trabajo, iba monitoreándome por el Google, ahora por el teléfono puede uno ir checando el vuelo desde que sale hasta que llegue, me comentó, al llegar al destino mexicano, que nos enviaron por Miami por los vientos. Total, era domingo y el aeropuerto Juárez no tenía atascos, bajamos rápido y en hora y media tomamos rumbo a Veracruz y agarrar el auto y a lidiar con la mugre autopista de Capufe y, como hacia el Papa Juan Pablo Segundo, al llegar y tocar tierra chayotera en mi garaje, besé el piso.  Me pongo al día en las cosas de mi aldea. Poco a poco iré tocando temas y uno que otro recuerdo de aquel viaje, porque dejé algunas cosas en el tintero, diría un clásico. Duermo mi primera noche en mi camita, no hay nada como la almohada de toda la vida. Lucho contra el Jet Lag (El desfase horario, también conocido como «trastorno del jet lag», es un problema temporal del sueño que puede afectar a cualquier persona que viaje y pase rápidamente por varios husos horarios), me dan las cinco y cabeceo, me dan las 8 y cabeceo y por fin pude dormir tranquilo, y amanezco en este mi pueblo adoptivo con lluvia, muy típico orizabeño. Fresco y con lluvia. Y como dijera Marco Polo, el caminante: “Hablo y hablo, pero el oyente retiene solo las palabras que espera. No es la voz la que dirige la historia: es el oído”. 

PD. No encontré a Peña Nieto en Madrid. Poco antes de irme le escribí en un correo a uno de sus allegados políticos, que si quería y le negaban hacer la boda de su hija en CDMX, se viniera a Orizaba. Aquí hay un convento perrón, San José, y lo podría casar el alcalde JM10, el mismo que lo recibió en su casa cuando era candidato a la presidencia de México. 

www.gilbertohaazdiez.com

Esta es opinión personal del columnista

También te puede interesar ver: Gilberto Haaz Diez – Crónicas europeas (televisión española)

Columnistas

José Sobrevilla – Doña Catarina, un sui géneris último deseo

Publicado

en

Por

Por José Sobrevilla

El viaje se programó en una semana y en esta aventura nos hizo favor de acompañar el periodista Raúl Fraga Juárez, amigo y compañero de mil batallas periodísticas. Se trataba de ir a Misantla, Veracruz, a la comunidad de Ignacio Zaragoza a entrevistar a los hijos de doña Catarina Orduña Pérez quien, a sus hijos habría solicitado, (ya que los políticos −en vida− nunca accedieron a su petición), de que hicieran un monumento a la ‘verga’ (o ‘venuda’ como ella llamaba a la parte masculina); o que cuando muriera, −habría pedido a sus hijos− en su tumba colocaran este monumento. 

Para fortuna propia, nuestro anfitrión en Xalapa, el ingeniero Marco Antonio López Camacho, había mantenido por años una gran amistad con nietos e hijos de doña Cata, o ‘Catita’, como cariñosamente la conocieron los pobladores de Ignacio Zaragoza; ella había nacido el 25 de noviembre de 1921, y falleció el 20 de enero de 2021, a pocos días de cumplir los 100 años de edad.

Déjeme contarle que Ignacio Zaragoza (El Chorro) es una localidad del municipio de Misantla, Veracruz, con poco más de 788 habitantes, de los cuales, en 2010, 362 eran hombres y 421 mujeres, y ahí se festeja cada 29 Septiembre a San Miguel Arcángel, y todas las actividades son relacionadas con la iglesia y se llevan a cabo en el área de la iglesia, cita el MX.BLOG .

La amistad del ingeniero López Camacho con el priista, ex presidente municipal de Misantla Álvaro Mota Limón, nieto de doña Catarina, sobrino de Arturo e hijo de doña Obdulia Limón Orduña nos ayudó mucho, porque en su casa, ellos, la familia, ya nos esperaba para la entrevista en la que participó también la Dra. Jazmín Mota Limón, hija de doña Obdulia y quien nos dijo que −en vida− jamás se separó de su abuela, doña Catita, a quien llamaba siempre “mamá”.

La salida de la Ciudad de México la hicimos el sábado a las 00.45 am desde la terminal Tapo y, de la llegada a Xalapa, cinco de la mañana, estuvo muy pendiente el Ing. López; después de tomar un café y ponernos al corriente de los acontecimientos en su casa, pasaríamos por el Contador Nuberg, otro gran amigo del grupo, entusiasta de los regionalismos y la historia, y de ahí −poco antes de las 9:00 am−, saldríamos hacia Misantla, por la carretera que atraviesa parte de la imponente Sierra Madre Oriental. Con una deliciosa parada en el camino para desayunar, reanudamos y, al llegar a Misantla, después de una cadena de hermosos paisajes, tuvimos apenas oportunidad de dejar nuestras maletas en el hotel, para inmediatamente partir a la comunidad de Ignacio Zaragoza donde ya nos estaban esperando. 

Ubicado a 11.4 kilómetros aproximadamente (en dirección Suroeste) tal vez unos 45 minutos, de la Ciudad de Misantla, el acceso a Ignacio Zaragoza, se encontraba absolutamente descuidado y lleno de vegetación, con caminos mayormente empedrados, lo que nos retrasaba mucho nuestra llegada. Cuando al fin arribamos a la casa de la familia Orduña-Limón, ya nos esperaba Arturo, Obdulia y su hija Jazmín Mota. El calor y la emoción por la oportunidad de la charla, nos traían algo nerviosos y, felizmente, fuimos recibidos con una cerveza helada que −amablemente− nos invitó el Lic. Arturo. 

Después de las formalidades, y apostados ya en su sala, iniciamos la plática con las presentaciones de rigor. Doña Obdulia nos reveló que fue la primera hija del segundo matrimonio de su madre con el señor Lorenzo Limón Tinoco, ‘El Negro’. También que, a los 20 años, doña Cata había estado casada con Porfirio Jiménez, con quien había procreado a Feliciano y Porfiria −ya fallecidos−. Y que después de haber enviudado, en un baile conoció a Lorenzo Limón Tinoco −de raíces cubanas−, a quien conocían como ‘El Negro’, y con el que procreó cinco hijos: Obdulia, Julia, Andrés, Isidro y Arturo. 

Arturo, quinto de los hijos, nos comentó que no fue fácil tomar la decisión de erigir el monumento que doña Cata había solicitado, primero, a políticos, diputados, candidatos que la buscaban para pedir su apoyo por su ascendencia política en las filas del Partido Revolucionario Institucional. 

“No fue fácil, nos dijo Arturo, sabíamos de las repercusiones que podía haber y está habiendo. En la familia somos cuatro los pilares: Álvaro Mota, mi sobrino, Obdulia, mi hermana, Jazmín también hija de mi hermana y yo… lo platicamos y después de consensuarlo tomamos la decisión. Ni modo es un deseo, una última voluntad de mi madre, y vamos a cumplírsela, dijimos. “Con todo respeto, mi mamá no tenía ningún morbo, esa malicia de cuando nombraba la palabra “jerga” con “v”, era gracioso, se sentía… sin embargo, lo decidimos y ahí está”. 

En conversación telefónica con el ex presidente municipal de Misantla, nieto de doña Cata, realizada por el ingeniero Marco Antonio López, sinceramente le comentó de una charla con su “mamá” como también le decía… “A ver cabrón, antes de que seas algo o vayas a serlo, quiero que traigas unos bultos de cemento, porque quiero aquí en mi casa hacer una verga grandototota, para que digan “aquí se sentaron los contrarios…” pero esa era su visión, o −me decía− ¿qué tú no eres ‘la verga’?; entonces, a mí me daba pena, porque se la había pedido a −creo− que a Duarte y otros; entonces a mi tocaba ser alcalde y pues ni nos acordamos del tema. Pero pasó el tiempo y una vez que nos estábamos echando ‘una’, le dije: a ver “mamá”, yo quiero que me digas la verdad, ¿de veras querías una ‘riata’ ahí que la pusiéramos o nomás era broma…? 

“Nooo, ¡qué chingados!, ¡es en serio…! quiero que cuando me muera me pongas una pero bien hechecita… y me la describía. El epitafio lo quiero así… también que haya mariachis, música, que todos estén bailando, y que yo desde mi tumba los esté viendo…”

– ¿Qué razones motivaron que pidiera ese monumento? Preguntamos a Arturo Limón Orduña

– Mi mamá siempre tuvo un concepto de la vida de alegría, pero también de carácter. Ella decía ¡Hay que tener güevos! (con todo respeto). Hablaba siempre con energía cuando se trataba de hacerlo, y pues… caía bien. Cuando decía “¡es que valen verga!” lo decía con gracia y energía. Siempre mencionaba esa palabra… festejamos el ‘día del maestro’, el ‘día de la madre’, pero por qué jijos de la chingada no festejamos, y hacemos un homenaje a la verga, decía.  

– ¿Cómo vivió usted la decisión de su señora madre? Preguntamos a su hija, Doña Obdulia, quien vestía una elegante blusa roja y, quien atenta, en su sillón, escuchaba la entrevista. 

Ella nos comentó que nunca se separó de su madre y que, cuando lo hizo, porque su marido le había puesto una casa, se regresó. “Yo trabajaba de intendente, y regresaba a las ocho de la noche, y ella me estaba esperando con la cena. Me daba mucha tristeza porque decía ‘qué necesidad tiene mi madre de venir caminando de noche hasta allá… y, tomé la decisión y le dije a mi esposo, Álvaro, ‘lo siento mucho, pero yo me voy con mi madre…”

…Ella también crio a mis hijos, Álvaro, Jazmín y mi otra hija; eso porque yo siempre estaba trabajando, cortando café, chapiando… todos los trabajos que ella hizo yo lo repetí… También, a veces, yo la regañaba: ‘mamá, ya no nombres eso’, yo no puedo nombrarlo, no porque me espante, es que tal vez a la gente le cae mal… ¡A mí déjenme decir lo que yo siento! Respondía.  

En el resumen de la historia de Catarina Orduña Pérez, su abuelita y madre, Jazmín Mota reseñó que “a pesar de todas sus limitaciones, su falta de preparación académica, gracias a su perseverancia, tenacidad, buenos ejemplos, y su fe en Dios, su ‘mamá Cata’ había logrado que dos de sus hijos varones estudiaran la secundaria en Martínez de la Torre (Veracruz), y que Andrés e Isidro obtuvieran una carrera y trabajaran en el Banco Internacional de México, y Banrural, y que Arturo obtuviera su licenciatura en Administración de Empresas; sus  hijas, aunque no alcanzaron carrera y decidieron ser amas de casa, siempre contaron con el apoyo, ánimo y perseverancia de su madre: Obdulia hizo su primaria de adulta y obtuvo una plaza en la Secretaría de Educación de Veracruz como personal de apoyo; y Julia se llegó a dedir al comercio en el ingenio de La Concepción…” 

Lorenzo Limón Tinoco, segundo matrimonio de doña Cata, la había conquistado básicamente por el baile, coincidieron todos en la reunión-entrevista a pregunta expresa del colega periodista de gran trayectoria Raúl Fraga; también revelaron ahí, que al ‘Negro’ −como le llamaban− había sido un tahúr conocido en la región, a quien su pasión por el jugar de baraja, lo llevaba constantemente a ausentase por largos periodos, mismos en los que doña Catita tenía que ver cómo sacar a sus cinco hijos adelante, ya sea lavando ajeno, haciendo tortillas o trabajando en el campo, chapeando, sembrando o llevando lonche, todo con tal de que sus hijos y nietos salieran adelante. 

Cuando caminábamos al cementerio de Ignacio Zaragoza, por sus derruidas calles y casas donde la vegetación desorganizada notoriamente se hacía presente, antes de llegar al panteón que −es justo decirlo− se encuentra bastante abandonado, nuestros anfitriones nos platicaban que gracias a la escultura que pusieran sus hijos en memoria de doña Catita, a pesar de contar, para su instalación, con todos los permisos legales de las autoridades del lugar, muchas personas del pueblo les habían retirado el saludo a la familia y que se decía de que estaban juntando firmas para su retiro. Falsa Moral. 

Nuestras vidas requieren de mástiles de navegación que den certeza a nuestros actos de vida de que vamos hacia dónde queremos ir y, dentro del entorno de la navegación de una vela, que es ese palo redondo de madera o metal utilizado en los veleros, pero que, en el figurado sentido, todos requerimos de la certeza de nuestros destinos, Doña Cata le llegó a dar rumbo a su familia y aseguró que todos, en la vida de quienes amaba, en sentido claro, como una voluntad última, con rigor, sus hijos y nietos deberán seguir siendo firmes hacia su destino, y  donde quiera que ella esté, en este sentido, y  para ella, donde quiera que sea, sus detractores, como señala el epitafio que dictó claramente a su querido nieto Álvaro Mota. “Aquí yace la señora Catarina Orduña Pérez,  a quien en vida y muerta, siempre le pelaron la verga”.

En video anexo, la familia nos platica −en viva voz− lo que ha significado asumir la responsabilidad de instaurar una estatua al miembro masculino, ‘la venuda’ como ella la llamaba, así como las partes neurales de sus vidas, sus recuerdos, vivencias, y el valor y entereza de su señora madre, Doña Cata, para dar un sentido a sus vidas y sobre todo el mantener unida a la familia −sobre todo− en los convulsos tiempos que les tocó vivir.

Esta es opinión personal del columnista

También te puede interesar ver: José Sobrevilla – Quién es quién en las mañaneras. Liliana Noble Alemán

Continua Leyendo

Columnistas

José Sobrevilla – Quién es quién en las mañaneras. Liliana Noble Alemán

Publicado

en

Por

Por José Sobrevilla/Eduardo Esquivel

En los años que hemos dado a nuestros lectores un perfil de los que preguntan al presidente, desde 2019, jamás habíamos encontrado un ejemplo de periodismo especializado como ahora con la periodista y emprendedora Liliana Noble, quien se encuentra acreditada por su propio medio “Pulso saludable”. Ella −nos comentó− comenzó en las conferencias de prensa del Salón Tesorería por las tardes, a inicios de la pandemia, cuando el subsecretario Hugo López Gatell y su equipo daban reportes sobre el Covid-19. Una de aquellas tardes, se encontró con Jesús Ramírez Cuevas y le solicitó información para integrarse a las conferencias de las mañanas y la canalizó con Danahe quien la llevó de la mano en su acreditación.

¿Usted sabe cuál es el gentilicio de los nacidos en la Ciudad de México?

Nosotros tampoco, pero dice Liliana que ella nació aquí, en lo que antes era Distrito Federal pero que no sabe cuál es el actual gentilicio de los nacidos en esta urbe. Estudió la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, y sus inicios periodísticos se los debe a Ricardo Rocha; después trabajó en Televisa un tiempo para “Duro y Directo” con “Los gemelos Brenan” y, ya con los temas de salud y de manera profesional con el periodista José Gutiérrez Vivó. 

Su afición a los temas de salud vino después del accidente de un hermano, quien realizaba acrobacias en bicicleta y, al recibir una caída se golpeó fuertemente la cabeza y de ahí se le desarrolló una esclerosis múltiple. Junto con su madre, en la búsqueda de un diagnóstico certero y después de recorrer infinidad de especialistas médicos, descubrió la falta de información cierta, verdadera, y profesional en este y otros problemas médicos. “Ha sido muy complejo porque los medios de comunicación, al considerar que es un área que no les reditúa económicamente, consideran que esta especialidad periodística no debería de existir”. 

– ¿Era el tema de salud tu objetivo profesional desde un inicio? cuestiona el periodista Eduardo Esquivel Ancona, compañero también de las Mañaneras.

– Lo que yo quería hacer saliendo de la UNAM, hace como 15 o 17 años, era salir en la Radio o en la Televisión y, mientras todavía estudiaba, en aquella búsqueda me encontré primero con Ricardo Rocha, en la “W”, quien me dio la primera oportunidad. Ahí hice algunos reportajes de animales, la Mariposa Monarca y otros temas; cuando terminó el proyecto fui a Televisa donde ingresé en el programa de los gemelos Brenan “Duro y Directo”, sin embargo, era fuente policiaca y yo quería hacer televisión, pero no ahí, en policía. 

Pasaron los años y fui a Monitor donde el señor José Gutiérrez Vivó me dio la oportunidad de hacer periodismo médico y fue con él que empecé a hacer mis pininos en temas de salud. Luego viene la pandemia de la Influenza H1N1 cuando colaboraba para el suplemento de salud de Excélsior y ahí empiezo a tener mi propio medio porque también, en el periódico, me dejaban hacer notas, pero únicamente lo que correspondía al tema editorial, o a la línea de la sección, pero lo que yo quería informar no se podía. Fue así que surgió “Pulso Saludable” hace trece años.

– ¿En qué plataformas estás difundiendo tus contenidos?

– Ahora ya se les llama “Multimedia”, porque ya tengo programa de radio, televisión, canal de YouTube, la página Web, y en general en todas las redes sociales (Instagram, Twitter, Facebook…). 

Respecto a “Los martes de la salud”, donde todavía el presidente con su gabinete de salud informa de la pandemia, la vacunación y otros temas relacionados, Liliana Noble considera que el presidente debería dejar espacio para más preguntas de la salud, porque, por ejemplo, si no le dan la palabra a ella, los demás compañeros ignoran la que es su especialidad, la salud, y se diluye la conferencia en tópicos políticos, económicos y de coyuntura.

Además de su licenciatura en Comunicación por la UNAM, Liliana Noble Alemán, para sostener una empresa multimedia como Pulso Saludable, ha realizado muchos estudios, talleres, en todas las áreas de la salud. “Yo no soy médico −ni quiero serlo− pero esto me obliga a empaparme de toda esta temática”.

– ¿Qué galardones has recibido?

– En tres ocasiones he sido galardonada con premios de periodismo de la industria farmacéutica y de otras instancias como la propia UNAM, donde sus trabajos han tenido menciones honoríficas, unos destacados y otros en segundo lugar. “Algo que me gusta mucho destacar es que fui becada por Universidad de Harvard para estudiar en la escuela de Salud Pública, en Boston, esto durante el sismo de 2017. Allí estudié periodismo, salud y redes sociales”.

Liliana tiene también la especialidad de periodismo médico-científico, periodismo de la salud y redes sociales, periodismo y comunicación colectiva, la mayoría en universidades privadas. También cursó becada los tres talleres del diplomado que realiza la UNAM a través de la Facultad de Medicina, sobre periodismo científico. “El año anterior obtuve un segundo lugar con el trabajo ‘Qué es más peligrosa, el virus H1N1 o el Covid-19’. Allí me ayudó con la información y la entrevista el Dr. Alomía y el Dr. Gatell, también obtuvo un reconocimiento por sus estudios sobre ‘la depresión y el suicidio’…

Esta es opinión personal del columnista

También te puede interesar ver: José Sobrevilla – “Cero impunidad”, la sección mañanera de policía

Continua Leyendo

Columnistas

Gilberto Haaz Diez – El libro de Juan Pablo Villegas

Publicado

en

Por

Hace unos días, el maestro Villegas repartía invitaciones para acompañarle a la presentación de su libro, escrito a dos manos con el escritor José Alfredo Páramo. Juan Pablo, una gente muy querida en el área cultural orizabeña y de algunos estados, al dirigir el IRBAO por años y darle realce a la cultura, estaba rodeado de sus hijos, María Luisa, Juan Pablo y el Maestro Eduardo Villegas Megías, quien se estrena como embajador ante todas las Rusias y ante Putin, un nombramiento que enorgullece a Orizaba. Era invitado el alcalde JM10, a quien Juan Pablo le reconoció tantas ayudas en lo cultural a través de su trayectoria. Momento emotivo, cuando el mismo alcalde le reconoció su trabajo y le entregó y le puso un dije del escudo de Orizaba, para honrar a uno de sus hijos adoptivos. Se leyeron algunas anécdotas, un libro que cuesta 150 pesos. ‘Scherzo anecdótico a dos voces’, y me hice de uno y, poco antes de que comenzara el evento, entregué en propia mano un obsequio al embajador, el libro Rusia del gran Anthony Beven. En el auditorio Rosario Castellanos del IRBAO, un grupo de gente de la intelectualidad, se reunieron a escuchar algunas anécdotas contadas en ese libro, JM10 se comprometió a comprarle algunos para obsequiarlos a orizabeños, porque promocionar la ciudad también se vale. Emotivo el homenaje a Juan Pablo Villegas Pastor, en esta su tierra adoptiva, porque él, al igual que Jacobo Zabludovsky, nacieron en el barrio de la Merced de Ciudad de México, con sus hijos y su esposa allí presentes. Una gripa me tiene postrado en casa, fue una pena porque tenía programada una charla con el Embajador de Rusia, Maestro Eduardo Villegas Megías, aprovechando su presencia en esta ciudad orizabeña. Pero no se pudo. Será para otra ocasión. En 10 días parte a su misión a Rusia. Buen viaje, Embajador, y representa lo mejor que se pueda al país, ante el belicoso Putin y amigos que le acompañan. 

El AMIGO MAGISTRADO. 

Tengo una amistad personal con el Magistrado ex presidente Alberto Sosa Hernández. La literatura nos unió.  Los libros nos han hermanado, persona culta, de vez en cuando le obsequio algún libro y él a mi otro. Solemos reunirnos a comida con una pandilla de jalapeños, muchos de ellos picudos: Amadeo, Lila, Corichi, Barragán, los periodistas, Orlando y Melitón y Gustavo Cadena, el socialité, Gonzalo Lara, Octavio Gil, el poeta Rubén Darío, y Enrique García. Buenas comelitonas de excelentes contertulios. Ninguno es chairo. Por eso me dio micho gusto su nombramiento que le otorgó la prestigiada UNAM, Va la nota: 

En el auditorio de la Facultad de Derecho de la UNAM, en Ciudad de México, el ex magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia del estado de Veracruz, licenciado Alberto Sosa Hernández, fue nombrado, en la ceremonia togada, nuevo Miembro de Número de la Legión de Honor Nacional de México, ante el Consejo Directivo Nacional de la UNAM, reconocimiento que se otorga por exaltar el valor de quienes se hayan distinguido con su esfuerzo a favor de México, un acto que honra a Alberto, honra a su familia, honra a sus amigos y honra a Veracruz. Felicidades, querido amigo. Allí también le acompañó otro picudo miembro de número, el Perry Mason, Jorge Reyes Peralta, y el Messi de las relaciones públicas, Jesús Corichi. 

www.gilbertohaazdiez.com 

Esta es opinión personal del columnista

También te puede interesar ver: Gilberto Haaz Diez- La tumba de Machado

Continua Leyendo

Más vistas

Noreste.net es un medio del Grupo Noreste. Los contenidos escritos y gráficos que se muestran en el portal, son responsabilidad exclusiva de sus autores y no necesariamente reflejan el punto de vista de Grupo Noreste. Noreste.net se reserva el derecho de hacer modificaciones en su sitio en cualquier momento y sin previo aviso, al igual que retirar en cualquier momento, contenidos previamente publicados si así conviniere a la empresa.