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Gilberto Haaz Diez – Un día bajé a mis hijos y ya nunca los volví a cargar

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Los cargué cuando se habían lastimado. Los cargué cuando estaban emocionados. Los cargué cuando estaban cansados. Los cargué cuando aún eran demasiado pequeños para ver lo que yo podía ver. Y de pronto un día los bajé y ya no los volví a cargar. 

Un día, sin darme cuenta, ellos se hicieron grandes. Demasiado grandes para caber en mis brazos. Demasiado grandes para colgarse de mis piernas. Demasiado grandes para descansar en mi pecho. Un día los bajé y ya no los volví a cargar. 

Un día, sin darme cuenta ellos se hicieron fuertes. Lo suficientemente fuertes para seguir adelante, aunque estuvieran cansados; lo suficientemente fuertes para calmar su propio dolor. Lo suficientemente fuertes para enfrentar sus más profundos miedos. Un día los bajé y ya no los volví a cargar. 

Un día sin darme cuenta, ellos ya podían ver lo que yo podía ver y más: ellos podían ver la belleza del mundo, ellos podían ver a aquellos que la sociedad ignora, ellos podían ver soluciones donde otros veían problemas, ellos triunfan y caen sin que yo esté ahí. 

Y aunque físicamente ya no los cargue, siempre estaré ahí para aplacar sus miedos, para escucharlos cuando lo necesiten, para dar un aplauso por sus logros, para dar un consejo en tiempos de dudas o simplemente para abrazar sin necesidad de palabra alguna. 

Pero ya nunca descansarán en el borde de mi cadera o se quedarán dormidos con sus pequeñas piernitas colgando de mí. Ya nunca necesitarán mi ayuda para ver por encima de la gente. Ya nunca serán pequeños para caber entre mis brazos. Ya nunca levantarán sus brazos para que yo la cargue. 

¡Pero siempre estaré ahí, disfrutando de su alegría y llorando por su dolor…! 

Disfrutemos a nuestros hijos que el tiempo vuela y no perdona. 

DIA DE LA MADRE 

Angela Mastreta. 

Yo ¿qué quieren que les diga? Será que ya crecí, pero me gusta el día de las madres y el del niño, el del compadre, el de la amistad y ni se diga el del padre. Me gustan los cumpleaños y la celebración de los vínculos inevitables, pero también de los deseados, de los que nos remiten a la infancia y nos alegran.  

Yo ya no estoy para regatearle nada a ninguna fiesta. Será que la batalla contra la comercialización de los sentimientos la di hace tanto tiempo que ya me resulta vieja y me aburre hasta el tema. El que no quiera comprar que no compre. La que no quiera que le regalen que devuelva el regalo, pero ¿qué más nos da si hay quien se emociona con el dibujito que le trae su niño del colegio o con la memoria de la manita impresa sobre un yeso que le trajeron sus hijos hace veinte años?  

Yo no quiero borrar del calendario ningún día de fiesta, ni me parece que todo lo que se diga el día de las madres es simulación, mal discurso, hipocresía de compradores huecos y vendedores empeñados en que crezca su tienda.  

Yo querría ahora no una mamá sino cuatro, diez a las que darles la mano con la inocencia de quien siente que ahí cabe toda la seguridad que uno puede querer para ir por la vida.  

Yo querría una mamá con un peine y la goma para hacerme las trenzas, la querría para enseñarle mi diez en gramática y mi estrella en la frente o mi raspón en la rodilla. La querría para ver si por fin aprendo a subir un dobladillo, si me lleva a buscar conchitas en la playa, si me enseña a amarrarme los zapatos y me recuerda que me lave los dientes. La querría para quejarme de su perfección y agobiarme con su belleza, la querría para darle de besos y discutir con ella la pizca de sal que debe o no debe llevar el pastel de manzana. La querría para verla entrar a la preparatoria cuando ya tenía sesenta años y acompañarla a cumplir ochenta como la más bonita vieja que se haya visto. La querría para llamarla por teléfono. La querría incluso para volver a pasar por los días en que se convirtió en nuestra hija y nos miraba con la nostalgia de quien se va cuando no quiere vivir sino en la tierra. La querría, como la quiero y como me gusta saber que me quieren mis hijos. Con todo y la emoción contradicha que a veces les provoco.  

A mí me gusta el diez de mayo. ¿Y qué? 

www.gilbertohaazdiez.com  

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Marco Antonio Aguirre R. – Rocío Nahle le falló a AMLO: no pudo con el paquete de Dos Bocas

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Místicos y Terrenales

* Costará tres veces más de lo original, afirma la diputada morenista Tania Cruz

* No hay infraestructura terminada en Dos Bocas

Por Marco Antonio Aguirre Rodríguez

Rocío Nahle García, no pudo con el paquete de Dos Bocas.

Simplemente, el encargo le quedó grande.

La encomienda presidencial de que el 2 de julio de este año iba a entregar una refinería ya funcionando, nada más no se cumplirá.

De hecho, la Refinería Olmeca, o Dos Bocas, es probable que no produzca un litro de gasolina en todo este sexenio.

Y su costo estará muy por arriba del anuncio original.

Paradójicamente, la diputada federal de Morena por Coatzacoalcos, Tania Cruz Santos, y parte del grupo de la misma Rocío Nahle proporciona evidencias del fracaso en la Refinería Olmeca, como será su nombre oficial.

Igualmente ocurre con otros de los invitados al turismo de apoyo a Rocío Nahle, como el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, que grabó un video en ese lugar el 14 de mayo, mostrando que no hay absolutamente ningún edificio de producción de gasolina terminado, ni siquiera cercanamente a la mitad (https://fb.watch/d2cYFRD_1M/ )

Las fotos que subió Tania Cruz el 13 de mayo muestran el mismo panorama de infraestructura sin terminar, de un terreno en donde ni siquiera han puesto las calles por donde se dará el tránsito vehícular.

Pero lo más contrastante es un mural que se incluye en las redes sociales del gobernador de Tabasco, Carlos Manuel Merino Campos, que muestra como ilusionan que se vea la Refinería en un futuro: un complejo de instalaciones industriales rodeado de la vegetación abundante, con animales y agua limpia; es un panorama completamente distinto a lo que exhiben quienes llegaron al turismo político a Dos Bocas.

Las imágenes que estos turistas difundieron en sus redes sociales, confirman que la Refinería Olmeca hoy tiene un fuerte retraso en su construcción.

Para nada muestran un complejo industrial a punto de terminarse.

Pero Tania Cruz, en su afán de quedar bien con su madrina Rocío Nahle, hasta asegura que la refinería ya tiene un avance del 90%. O sea, que ni siquiera sus propias fotos le mostraron la incongruencia con sus palabras.

Así lo dice Tania Cruz en su boletín que emitió de su visita turística a Dos Bocas:

«Es impresionante, tuvimos la oportunidad de presenciar un avance total del 90%, observamos 90 tanques de almacenamiento, más de 90 mil equipos, el área administrativa por concluir”.

Más allá de los errores de sintaxis en su redacción (porque al parecer ella misma hizo el boletín), las imágenes muestran que ese “avance total del 90%” sólo existe en su imaginación, que esos “90 tanques de almacenamiento” los debió ver en otro lado, porque sus fotografías no los incluyen.

Lo único que sí es real, es que  el área administrativa, y sólo el área administrativa, está por concluir.

Pero las imágenes de la infraestructura inconclusa, que dicen más que mil palabras, son la confirmación del retraso que se evidencia hasta en documentos oficiales de Pemex.

El reporte anual de la paraestatal mexicana, entregado a finales de 2021 a la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés), corroborá que a esa fecha apenas se concluyó la “ingeniería básica” de 17 unidades de proceso.

El documento -difundido por Reforma-, anota que «se continúa con la fabricación de tanques verticales y esféricos que constituyen el área de almacenamiento de la refinería. Se han finalizado los estudios y servicios de ingeniería básica para las 17 unidades de proceso».

Pero además ya no hay dinero para seguir con la construcción de la refinería, porque la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) le “cerró la llave” de los recursos a la titular de la Secretaría de Energía, porque la construcción de la planta se volvió una fuga de dinero sin parar.

El costo original de construcción calculado, fue de 9 mil millones de dólares, que después, casi de inmediato, se elevó a 9,800 millones de dólares.

Pero Tania Cruz, en su publicación de Facebook desliza un dato que puede ser muy revelador.

El importe de construcción se elevó un 300 por ciento, por el incremento en los precios del acero, asegura en su publicación de redes sociales:

“…es importante mencionar que al aumentar el precio del acero se incrementó el costo del proyecto hasta en un 300%…”.

Si esto es así, entonces los montos erogados ya rondan los 30 mil millones de dólares, 29 mil 400 millones de dólares, que es el 300% de la cantidad fijada inicialmente.

En cambio información manejada por la Agencia Reuters, con fuente en funcionarios de Pemex, lleva los cálculos de los costos de construcción de la refinería, hasta los 14,000 millones de dólares. Es decir casi 300 mil millones de pesos, a los precios actuales del dinero.

Tan sólo eso, es un mundo de dinero.

Para tener una idea, el presupuesto del gobierno del estado de Veracruz para todo 2022 son 135 mil 763 millones de pesos. Es decir, en la refinería se lleva erogado más de lo que se gasta todo el gobierno de Veracruz en dos años.

Por eso es que Rocío Nahle le falló al presidente, porque aún con todo este dinero, no tendrá la refinería lista para el 2 de julio de éste año.

Dario Celis, columnista de El Financiero, anota que desde enero la SHCP le “cerró la llave” a la titular de Energía, por el fuerte gasto.

Ante esto, agrega, obras importantes para el funcionamiento de la refinería dejarán de construirse:

Canceló un ramal de 98 kilómetros que debería conectar la refinería con la llamada línea FA en la estación Chontalpa; también se eliminó la construcción de las dos monoboyas desde donde los barcos harían la carga y descarga de petróleo y derivados; igualmente se dejaron de lado las terminales de almacenamiento y reparto.

Además, es muy probable que se posponga la construcción de la planta de alquilación, que sirve para darle mayor octanaje a la gasolina, por lo que aún cuando se produzca ese combustible ahí, no será muy buena.

La restricción de recursos llevó igualmente a que se suspendieran los pagos a las empresas constructoras (menos a las ligadas a su compadre Arturo Quintanilla Hayek; a esas es casi seguro que les están pagando con toda puntualidad).

Hay un retraso evidente en la construcción de la refinería.

El periódico Reforma, que es el que publica el informe de Pemex, recopila la visión de Rosanety Barrios, experta en temas de energía, quien descartó que el 1 de julio se termine la refinería; “si al 31 de diciembre solo tenía la ingeniería básica, esto está retrasado en verdad y eso es algo grave», puntualizó.

«En los videos que nos muestran solo vemos instalaciones subyacentes, pero no hemos visto nada sobre las instalaciones que sirven para refinar petróleo (…) la torre de destilación no la hemos visto y sin eso no hay refinación, que además son equipos sumamente complejos y caros que se mandan a hacer”.

O sea, su análisis de la construcción de Dos Bocas es harto coincidente con lo que enseñan las imágenes de los turistas que fueron a la refinería.

Por eso es que Rocío Nahle no podrá inaugurar la refinería este 2 de julio y sólo será un corte de listón para las áreas administrativas.

E igualmente por todo esto es que resulta casi imposible que en todo el sexenio de López Obrador se produzca un litro de gasolina en la refinería. Definitivamente, el encargo le quedó grande a la zacatecana y no le pudo cumplir al Presidente.

Esta es opinión personal del columnista

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Gilberto Haaz Diez – El almirante tiene quien le escriba

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ACERTIJOS

Vivimos en una ciudad segura. Expertos en seguridad, han hablado de Orizaba desde hace años, como una ciudad donde los índices malos son bajos, una de ellas, la talentosa María Elena Moreira, y periodistas tan renombrados como Macario Schettino, orizabeño de nacimiento. Ha sido trabajo arduo de las administraciones. Cuando Juan Manuel Diez Francos resultó alcalde electo por tercera vez, encontró en la titularidad de la policía al Almirante Francisco Arenas Jaramillo, que había sido su rival en la elección por partido diferente. Algo le vio el alcalde que le dio su confianza y ahí está, firme al lado de su segundo, el teniente Placido (que no es Domingo) Andrés Rodríguez. Sucede que este cronista de a pie (de a pata, dice Othón), llegó a conocer la comandancia, donde tienen todo, desde las patrullas hasta el armamento y la disciplina. El almirante me hizo un recorrido como si estuviéramos en Disneylandía, había Yo Mero escuchado del famoso C-4, ahora convertido en C-5. Todo es pulcritud, lugares respetando los derechos humanos para quienes son detenidos, apantallante cuando entras al monitoreo de la ciudad y las cámaras se convierten en ojos y vigilantes del pueblo, que es mágico. Un recorrido de una hora bastó para que uno se dé cuenta porque la ciudad está en los índices de seguridad plena. Las patrullas a la vista, los uniformados presentes, conocí el cuarto de armas y los chalecos y, supe que es de la mejor policía pagada en el país, 17 mil pesos mensuales. Larga vida a nuestra seguridad. 

LA TUMBA DEL PAPA 

Hace unos años, anduve y andé por la tumba de los papas en Roma, en El Vaticano. Son días de beatificación fast track a Juan Pablo Segundo, al que quería todo el mundo. Comienza en Roma la ‘juanpablomanía’.  Rememoro la visita a la más famosa de esas tumbas: “Voy camino a la tumba de los papas. Camino con respeto, como lo hacen muchos, una música sacra le da tono de mortandad y duelo. Paso y veo la del pobre Juan Pablo I, al que dieron veneno eclesiástico, según cuentan los chismosos libros, «En el nombre de Dios» y «Como un ladrón en la noche». Cinco pasos adelante está el sepulcro del hombre amado, Juan Pablo II, que lo sucedió después de aquellos 33 días, la edad de Cristo en años, su tumba está repleta de fieles, los vigilantes piden apresurar el paso frente a esa tumba fría y de mármol, con su nombre y año de fallecimiento, un cordón da paso a la gente que quiera estacionarse y rezar o contemplar. Me pongo enfrente. Pido por las peticiones y encomiendas que traigo. Hay una reverencia y un amor y cariño a Juan Pablo II, el Papa polaco, el Karol Wojtyla que un día vino del frío para tirar muros y acabar con el comunismo y darle un poco de esperanza a la humanidad. Tres pequeños arreglos florales. Nada de velas. Se postran enfermos y sanos, clérigos y curas, monjas, jóvenes sacerdotes en formación. Un joven blanco, polaco de seguro, reza y cierra sus ojos, escurre una lágrima. Toca el frío mármol y lo besa. Se retira. Allí me quedo por minutos, la seguridad no apresura a los que estamos enfrente. Hay devoción y amor, se siente y se palpa en ese ambiente. Pretenden dejarle mensajes y cosas personales, no lo permiten. Salgo de allí y a pocos pasos, a la izquierda, la tumba de San Pedro, el patriarca al que Jesús encomendó la construcción de su iglesia católica. Subo unas escaleras y busco penetrar a la Basílica. Voy al encuentro de La Piedad, la otra obra maestra de Miguel Ángel, la contemplo por minutos. Salgo, camino entre la plaza, veo en el piso una placa de mármol con la fecha 13 de mayo de 1981, todo en romano, es el día en que un turco locochón disparó contra Juan Pablo II, el tal Mehemet Ali Agca, a quien Su Santidad perdonó tiempo después. En aquel atentado que vino del lado comunista y que acortó su vida y que en la policlínica Gemelli salvaron la misma vida”. 

www.gilbertohaazdiez.com 

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Fernando Padilla Farfán – Industria para matar

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Ing. Fernando Padilla Farfán

La industria armamentista es un negocio de alcances mundiales. Consiste en la fabricación de armas, tecnología y equipos militares. También incluye la investigación, desarrollo, producción y servicio de equipos para instalaciones estratégicas. Desde hace muchos años la industria

armamentista ha estado vinculada al interés de las guerras; incluso, tienen toda una estructura de experimentados cabilderos para convencer a los gobiernos que compren sus productos.

Un combate entre naciones es la oportunidad para las empresas bélicas de ofrecer a los gobiernos en pugna armas con el último grito de la tecnología. Los catálogos de esas empresas, las más grandes, incluyen misiles de largo y corto alcance; aeronaves, porta aviones, submarinos y toda la amplia gama de vehículos utilizados en tierra.

Cada vez las armas son más mortíferas, más precisas y más rápidas. Los gobiernos de los países más poderosos de la tierra tienen la idea de que estar fuertemente armados les da cierto nivel de paz y predominio. Nadie ataca a un país con superioridad bélica sin imaginarse las consecuencias.

Se ha hablado que, a partir de las enseñanzas de la Segunda Guerra Mundial, algunas potencias crean conflictos entre naciones para poner a prueba el armamento adquirido.

El negocio de la industria bélica cuenta con el apoyo político y económico de los gobiernos más poderosos del mundo. Las expectativas de la industria bélica se sustentan en los ambientes de inestabilidad y de los conflictos armados.

Ahora, la industria de la guerra goza de más poder que antes. En el cóctel de su éxito se mezclan los nuevos conflictos entre Rusia y Ucrania.

Las carreras armamentísticas en Asia –la región alberga seis de los diez mayores importadores de armamento–, han conseguido un mayor apoyo político por parte de las potencias occidentales y la disminución de barreras legales y políticas que antaño restringían la venta de armas a países enemigos.

Para poner en perspectiva esta realidad, un dato: la estadounidense Lockheed Martin, el mayor fabricante mundial de armamento, ingresa cada año más de 34.000 millones de euros, cifra superior al PIB de 97 países y cinco veces el presupuesto de Naciones Unidas para misiones de paz. Hoy, la venta de armas vuelve a ser uno de los negocios más rentables y prometedores tras haber dejado atrás el pequeño bache con el que tropezó en 2012: una caída del 1,9 % del gasto militar mundial, el primer retroceso desde la caída de la URSS que puso fin a la Guerra Fría. En medio del secretismo del que goza esta industria, los ejecutivos de la guerra emprendieron una silenciosa campaña estratégica para devolver el vigor a un mercado acostumbrado a crecer, incluso en medio de la peor crisis económica que ha vivido el planeta desde el crack de 1929 y la II Guerra Mundial.

En una guerra las únicas que ganan son las vendedoras de armas.

El sector armamentístico es especial. Se rige por normas diferentes a las de las demás industrias. Los fabricantes de armas son entidades privadas, aunque algunas cuentan con participación estatal, que venden casi la totalidad de su producción a gobiernos de todo el mundo. Estas corporaciones operan de la mano del Estado a la hora de diseñar y exportar armamento, puesto que es el erario público el que financia la mayor parte de los proyectos de innovación militar que dan lugar a tecnologías cada vez más letales. Se trata de un negocio redondo en el que el dinero público sirve, al mismo tiempo

para financiar el diseño y la compra de aviones, fragatas, fusiles y tanques.

#fernandopadillafarfan

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