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José Sobrevilla – En riesgo de desaparecer la Carlos Septién

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Por José Sobrevilla

El 27 de mayo pasado se conmemoró el 72 aniversario de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, EPCSG y, para celebrarlo, profesores como Fernando del Collado, Mario Gutiérrez Vega y María de los Ángeles Magdaleno, enviaron a las autoridades escolares un documento titulado «Nada qué celebrar en la Septién»; aunque desde febrero ya venían advirtiendo a los directivos de la escuela sobre problemas por pasividad y falta de acciones concretas, tanto en lo académico, directivo y administrativo como del posgrado. El escrito destacaba la reducción de matrícula en el plano docente y que tiene que ver con el Covid-19 y sus impactos; pero fundamentalmente el rezago de los planes de estudio “frente a una profesión que ha tenido que adecuarse velozmente a las nuevas tecnologías de la comunicación”.

Se hablaba también de la inexistencia de materias enfocadas a la investigación en entornos complejos, así como la dificultad para acceder a informaciones ilegítimamente reservadas por las autoridades o la falta de materias enfocadas al análisis de los grandes volúmenes de información que se almacenan en las bases de datos, sólo por citar algunas[1]. A ello súmele abusos, negligencias y actitudes incomprensibles del director Víctor Hugo Villalva Jiménez, quien ha impedido que se realicen estudios de clima organizacional al interior de la escuela, dentro de la materia Comunicación Organizacional, que imparte el profesor Adolfo Gómez Vives.

La situación se terminó de complicar cuando el martes 15 de junio (2021) tres de los once profesores que exigían la renuncia de Villalva Jiménez (Fernando del Collado, María de los Ángeles Magdaleno Cárdenas y Mario Gutiérrez Vega) renunciaron tras acusarlo de incapacidad y maltrato hacia los docentes y cada uno, en tres cartas, dio a conocer su postura. Hay quienes aseguran que Villalva los despidió.

Magdaleno Cárdenas había acusado que la “errática y déspota gestión de Villalva sumada a la negligencia y ceguera de los integrantes de la Asociación (Cultural Carlos Septién García), que se han negado a atender los asuntos más elementales desde lo administrativo hasta lo académico, irremediablemente conducen a la desaparición de la primera escuela de periodismo de este país”. 

Mario Gutiérrez Vega estableció en su escrito que la Dirección de la Escuela que encabeza Víctor Hugo Villalva carece de legitimidad moral y de rumbo. “Su incapacidad y maltrato hacia los docentes es una vergüenza”; mientras que el profesor Fernando del Collado, conductor del interesante espacio “Tragaluz”, difundido primero en MilenioTV y ahora en Latinus, resume que el cuerpo directivo “es tóxico, soberbio y destructivo como nunca antes lo ha sido”[2].

El profesor Adolfo Gómez Vives, revela que Víctor Hugo Villalva no es egresado de la escuela de Periodismo Carlos Septién y que su formación se resume a una licenciatura en Ciencias Humanas que cursó en la Universidad del Claustro de Sor Juana; por tanto, no es periodista, ni cuenta con la experiencia en medios, “lo que atenta contra los propios lineamientos e ideario de la Escuela de Periodismo”.

Sobre Raymundo Mucio Adame Villalobos, quien sí es egresado de la Septién García, y está adscrito a la Autoridad Educativa Federal en la Ciudad de México, se ostentaba como «representante legal» de la Escuela de Periodismo y encabeza hoy la Asociación Cultural Carlos Septién García, A.C. Él es profesor normalista de educación física y, con el director Villalva, ha llegado a amenazar al alumnado con denunciarlos “por terrorismo” ante la presión por esta crisis que ahora vive la considerada escuela de periodismo más antigua de México.

En 2018, marzo, fue un escándalo el acoso sexual realizado por un estudiante y denunciado por una veintena de alumnas –comenta el profesor Adolfo Gómez Vives– y, “en el colmo de la estupidez, Víctor Hugo –acompañado del entonces director académico y director de recepción profesional, Enrique Mandujano Sandoval– pasaron a cada salón a intimidar al alumnado, con el argumento de que las autoridades escolares acababan de denunciar ante la Fiscalía General de la República ‘a quien resulte responsable’ por el daño causado a la institución, como consecuencia de la difusión de un video anónimo que señalaba la probable responsabilidad del director académico en otro hecho de acoso sexual contra una alumna”.

El catedrático Gómez Vives acepta que, si bien es cierto que el video contenía elementos claramente dolosos contra la institución, “lo cierto es que un año después fueron confirmados algunos de sus puntos, cuando –en el contexto del movimiento global #MeToo– la acosada denunció públicamente al entonces director académico, quien también formaba parte del máximo órgano de gobierno de la Septién: la Asociación Cultural Carlos Septién García, A.C.”

Los abajo firmantes

El pasado 16 de junio, exalumnos solicitaron una reunión informativa pública y abierta en el auditorio de la EPCSG, con la presencia de la Asociación Cultural Carlos Septién García A.C., propietaria de la escuela, alumnos, exalumnos, profesores y medios de comunicación. La carta fue dirigida a Raymundo Mucio Adame Villalobos, presidente del Consejo de la Asociación Cultural Carlos Septién García A. C; Yumín Monfort Kelly, Arnoldo Meléndrez Castro; Claudia Estrella Velázquez Guillemín, Analletzin Díaz Alcalá; Eugenio Pablo Leyva, y Jennie Riveroll González, Integrantes de la mesa directiva de la Asociación Cultural Carlos Septién García A. C. y al profesor Víctor Hugo Villalva Jiménez, director general.

La carta se envió en representación de los exalumnos de 32 generaciones de la Licenciatura de Periodismo, desde 1972 hasta 2020, y Maestría de 2008 a 2020. Así, los abajo firmantes solicitaron la reunión general urgente, pública y abierta, en el auditorio escolar, antes de que termine el actual periodo académico, para conocer la situación que vive nuestra alma mater, sus retos y expectativas, y el plan de la dirección general para el mejoramiento de la escuela.

Lo anterior porque la reputación de la Septién ha sido profundamente dañada en los últimos años y meses, debido a incidentes públicos (profesores inconformes, la reciente renuncia pública de tres maestros, acusaciones de alumnos, quejas de estudiantes, reducción de matrícula, cierre de turnos y falta de profesores con experiencia periodística y con prestigio académico, entre otros temas) que impactaron la opinión pública y afectaron el legado y futuro de la EPCSG.

Como Red de Exalumnos Septién, integrada por egresados que laboran en medios de comunicación, oficinas de información públicas y privadas, medios digitales e institutos académicos, “nuestro objetivo es contribuir a la mejora de nuestra alma mater en relación con planes de estudio, vinculación interinstitucional nacional y extranjera, proyección, actualización, promoción, becas, titulación, así como atención a denuncias de violencia de género”, a fin de recuperar la reputación de excelencia periodística que caracteriza a la institución desde su origen en 1949.

Ante los señalamientos de violaciones a los Derechos Humanos, laborales y acoso que se han hecho recientemente, “solicitamos que la reunión sea pública en la EPCSG, con la presencia tanto de la Asociación Cultural Carlos Septién García A.C. como de los directivos, y sea convocada previamente en conjunto, a través de los medios digitales de la Septién y de la Red de Exalumnos Septién y transmitida en vivo para que todos los exalumnos, alumnos, profesores y periodistas puedan presenciarla”[3].

Las firmas mencionadas por la Red de Exalumnos Septién se encuentran concentradas en la liga https://forms.gle/M1iGm1J8rb6W5fXt8

Dos días después, el 18 de junio, la EPCSG responde mediante un “AVISO A LA COMUNIDAD SEPTIÉN” donde informan que, durante las últimas semanas, han realizado un ejercicio de comunicación con docentes, asesores y estudiantes de posgrado y licenciatura, así como con algunos padres de familia, mediante canales de diálogo que no comprometieron el derecho a la salud (…) y que durante esas reuniones, integrantes de la Asociación Cultural Carlos Septién García A.C. y personal directivo de la Escuela atendieron las inquietudes y dudas que preocupan a la comunidad, derivadas de los comunicados que recientemente se dieron a conocer en diferentes medios.

“La Escuela continúa desarrollando sus actividades administrativas y académicas, así como sus procesos de admisión a licenciatura y, en breve, a sus posgrados bajo los esquemas de sana distancia”. También que se han mantenido siempre abiertos al diálogo con la sociedad y al interior de la propia institución, “en un contexto de respeto, cultura de la paz, responsabilidad y prudencia”[4].

Ante esta situación, Noreste.net platicó con el alumno y maestrante de la Carlos Septién, Carlos Pozos Soto, asistente de las conferencias mañaneras del presidente López Obrador, a quien en días pasados el titular del Ejecutivo había aceptado concederle una entrevista para titularse en una maestría cursada en esa institución.

Nos comenta que pasó la semana y el titular de Palacio de Gobierno no ha podido cumplir su palabra pese a los recordatorios que le ha hecho a su coordinador de Comunicación y que “Seguramente tiene compromisos más importantes, que otorgarle una entrevista a este maestrante”. En otro tema se refiere además a la crisis que vive la Carlos Septién.

Revela que, una vez concluido su ciclo escolar, para su titulación en la maestría, le sugirieron a los alumnos que si pagaban por adelantado (14 mil pesos) les darían un descuento; sin embargo, ahora que se presentó a las oficinas administrativas (en el regreso a clases), después de los tiempos de la pandemia, le comunicaron que ese pago ya se había vencido y que tenía que volver a liquidar sus derechos de titulación (ver video anexo).

ooOoo


[1] https://lasillarota.com/opinion/columnas/la-crisis-en-la-escuela-de-periodismo-carlos-septien-garcia/523496 Consultado el 19.06.2021

[2] https://www.proceso.com.mx/nacional/2021/6/15/renuncia-de-docentes-cimbra-la-escuela-de-periodismo-carlos-septien-garcia-265963.html Consultado el 19.06.2021

[3] https://hojaderutadigital.mx/exalumnos-piden-respuesta-publica-a-la-carlos-septien-garcia-sobre-conflictos-escolares/ consultado el 19.06.2021

[4] https://www.septien.mx/comunicados/aviso-comunidad-septien/ consultado el 19.06.2021

Esta es opinión personal del columnista

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Héctor Parra – Las fuerzas armadas en el rejuego político

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TRAS LA VERDAD 

Los distintos “comandantes supremos” de las Fuerzas Armadas permanentes, ante la incapacidad de los civiles, los presidentes han obligado al ejército y a la marina a resolver problemas de inseguridad pública. También han fracasado. 

Ni Felipe Calderón, ni Enrique Peña, mucho menos Andrés López, han logrado, por medio de soldados y marinos, amainar la fuerza de la delincuencia organizada. Por el contrario, aún con las Fuerzas Armadas en las calles, la inseguridad se incrementó mucho más. Aunque el mitómano de López Obrador, asegure lo contrario. Más de 126 mil asesinatos en apenas 3 años 10 meses del gobierno de la 4T, desmiente las falacias del presidente. 

Si el gobierno de AMLO se preocupa por prorrogar más allá de su mandato el uso de las Fuerzas Armadas en las calles, es síntoma inequívoco de su derrota en el combate a la seguridad pública, a pesar de todas las irregularidades constitucionales, legales y operativas que ha cometido. 

López Obrador, en su afán de fortalecer a las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional, les ha proporcionado presupuesto público inimaginable, dejando desnudos a los gobiernos de los estados para un combate más eficiente y efectivo en beneficio de la seguridad pública; eliminó el traslado de presupuesto público para policías estatales y municipales. Ello generó coadyuvó a generar más violencia. 

Los legisladores federales, ignorantes en materia de seguridad pública, se desgarran para decidir si los militares y marinos seguirán más allá del mandato de AMLO, en lugar de ahondar las discusiones sobre el rotundo fracaso del programa de seguridad pública. 

La disputa la centran en si aquellos siguen o no en las calles haciendo labor de policías, cuando durante 3 sexenios han probado no tener la capacidad. Con AMLO ¿Será por aquello del 10% de conocimiento y 90% de honestidad? 

Al presidente se le ha apoyado como a ningún otro, desde caprichos y programas fallidos. Sus legisladores le han aprobado todo. El fracaso es evidente, los soldados y marinos no pueden. 

El colmo, el gobierno de la 4T, ha desmantelado el sistema de seguridad pública en los estados al negarles recursos públicos federales para capacitación, preparación, pertrechos, salarios, prestaciones, instalaciones, equipo adecuado, vehículos, etcétera. Por eso los delincuentes les llevan la delantera. 

Los políticos solo han servido para echarse culpas, mientras la población sufre las consecuencias de la inseguridad. 

AMLO utiliza a las Fuerzas Armadas, como “arma política”, no como solución a los problemas de inseguridad. 

Los legisladores se disputan la permanencia de marinos y militares en las calles ¿Y los programas para combatir la delincuencia? ¿¡Abrazos y no balazos!? Probado en demasía que no sirve ese programa gubernamental. 

La violencia creció, no solo los homicidios, los desaparecidos, el tráfico de estupefacientes, tráfico de personas y muchos más delitos. Eso parece no importarles a los legisladores. El meollo es si se quedan o no más tiempo en las calles las Fuerzas Armadas ¿Para qué si no pueden con la delincuencia? Mucho más grave, cuando el comandante supremo obliga a las fuerzas castrenses a no disparar a los delincuentes. 

Conociendo los delincuentes las limitaciones y desventajas de marinos y solados, constantemente han sido vilipendiados, golpeados, insultados, corrido, desarmados y humillados. 

Los delincuentes “blanden” sus armas frente a militares y marinos, lo cual, de suyo es un delito, pero no pueden actuar, no les es permitido ¿Para qué entonces concederles más tiempo en las calles? 

Militares y marinos están hartos de ser utilizados y humillados. 

Pero, el comandante supremo de las Fuerzas Armadas, Andrés López Obrador, no les permite actuar. Todo es un juego perverso de los políticos, mientras el desprestigio crece en contra de las corporaciones que fueron de las mejor calificadas en confianza que cualquiera otra dependencia del gobierno. Las fuerzas castrenses han venido perdiendo. 

Luego el mismo gobierno de la 4T los involucra en el problema de los 43 normalistas asesinados; más tarde los “empinan” en el espionaje a civiles considerados opositores al gobierno. López Obrador, sin embargo, los exonera de toda culpa, no quiere que pierdan la confianza en el comandante supremo; asegura que los errores de soldados y marinos ha sido culpa de ordenes emanadas de los civiles ¿Cuáles civiles? Las Fuerzas Armadas Permanentes, solo obedecen al comandante supremo y en esta ocasión es López Obrador. Por lo tanto, toda la culpa es del mismo presidente de la República Mexicana y ese se llama Andrés Manuel López Obrador. 

Si los legisladores federales deciden que las Fuerzas Armadas permanentes estén más tiempo en las calles realizando actividades de competencia policial, nada de ello cambiará en el combate a la delincuencia. Si deciden lo contrario, será exactamente lo mismo. 

El fondo del problema es político, no de seguridad pública. 

Mientras tanto, esos políticos en disputa, ponen en juego el prestigio de soldados y marinos, obligándolos a realizar actividades que no son competencia militar. 

No olvidemos que, en la SCJN está pendiente de resolver si declara o no la inconstitucionalidad de varias normas inconstitucionales; habida cuenta y a razón de que, AMLO obligó a que la fuerza civil de la Guardia Nacional, dependa jerárquicamente de la Sedena. Más elementos humanos que no pueden con la inseguridad pública que reina en el país. 

Lo que sí resulta cierto e inequívoco: el gobierno de la 4T, sigue su plan de militarizar muchas funciones de competencia civil. Y no hay quien lo detenga. 

Por Héctor Parra Rodríguez 

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Javier Roldán – Ejército exhibe al gobierno de Veracruz 

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La insoslayable brevedad  

Por Javier Roldán Dávila  

Confirmado: los otros datos matan caja china  

Si el señalamiento, hubiese venido de una investigación periodística o de un partido opositor, la excusa maestra de Cuitláhuac García habría salido a relucir: es un complot de los ‘conservadores’, de la prensa ‘chayotera’, todo son calumnias. 

Sin embargo, gracias al hackeo de los guacamayos, nos hemos enterado que los servicios de Inteligencia del Ejército Mexicano, acusan que el gobierno del estado de Veracruz, le ha dado un trato privilegiado al Cartel del Noreste desde 2019. 

De acuerdo a un documento oficial, fechado el 16 de marzo del año arriba mencionado, se afirma que: “además de que el gobernador veracruzano apoyó la entrada del Cártel del Noreste, “los titulares de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, Policía Estatal y Fuerza Civil dan protección al Cártel del Noreste”. “El gobierno estatal les quitó el huachicol y que mencionó que después seguirían ellos”.  

No sobra decir, que el propio presidente López Obrador, reconoció el robo cibernético de la información confidencial, por lo tanto, los datos que han salido a la luz son veraces. 

Claro está, que todo es una presunción, pero, la sospecha es, nada menos, de la institución más confiable para la 4T, en la que el mandatario ha depositado responsabilidades metaconstitucionales, como la distribución de vacunas y la construcción de obras de infraestructura.  

Así las cosas, el Cui no puede salir con su típica charada de descalificar lo filtrado a los medios, es muy grave y si pretende apostar al olvido, cometerá un error garrafal, más tarde o más temprano, el destino lo alcanzará. 

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Gilberto Haaz Diez – El jalón de orejas a Indira

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 Todo Veracruz, o una buena parte, estaba pendiente de la senadora Indira, que no 

es Ghandi. Indira de Jesús Rosales San Román, senadora panista, tenía intrigada a buena parte del panismo y la población veracruzana, como final de película de Alfred Hitchcock, porque cuando se votaba la permanencia del Ejército en las calles, ella brilló por su ausencia, y se marchó, y a su barco le llamó libertad. No se le había visto y hubo tuiteras y youtuberas, que la retaron a una entrevista para que explicara el porqué de esa huida, como decía Pepe Alameda: el toreo no es graciosa huida, sino apasionada entrega. No aparecía la tal Indira. Hasta que ayer, en el noticiero de Azucena a las 10, se le vio. Toda en blanco, con pañoleta al cuello y su pelo suelto, tomó el micrófono y tuvo su intervención. Dijo que votaría en contra, como así fue en la votación pequeña, falta la grande. Indira dijo que “no son ingenuos, que el Ejército y la Marina deben estar en las calles”, pero no así tan sueltos. Les falta un mando civil, como ocurre en todas las democracias. El poderoso Ejército de Estados Unidos tiene un civil al mando, y todos recordamos los clinchs de Robert McNamara, secretario de la Defensa de JFK en tiempos que se preparaba la invasión a Cuba y los halcones militares querían entrar con todo y McNamara los paró en seco, por orden presidencial (véase la película 13 días). Así aquí. Los militares tienen que tener una cabeza civil que los mande. Son tantos los memes del poder del Ejército mexicano que, hubo alguno que circuló, diciendo que el Tata Martino había renunciado a la selección y en su lugar llegaba un militar. Por lo pronto, el jalón de orejas a Indira funcionó, ya es un voto con su partido, ya muchos le veían cara de la ‘Alito’ Moreno del PAN. Y eso calienta, manito, diría Kamalucas, un filósofo de mi pueblo. 

JORGE MORENO SALINAS 

El político priísta, Jorge Moreno Salinas, ha sido de todo y sin medida. Navegó por rumbos electorales y siempre le sirvió a su partido. Licenciado por la UV, dirigente estatal de la CNOP, secretario general del PRI en Veracruz, secretario de Seguridad Publica y exdiputado local. Famoso y conocido por ser gente leal y afín al senador Héctor Yunes Landa. A quien el gobernador Duarte en sus tiempos, le mandó de regalo una caña de pescar para que Yunes Landa ‘pesque peces gordos’, en alusión a la parentela de Soledad de Doblado, con quien JDO traía un ligero pleito verbal. La caña de pescar no le gustó a Héctor y Jorge cantando ‘el pescador se hace a la mar’, llevó a Palacio de Xalapa la caña de regreso porque, entre otras cosas, era pirata, querían una original, con la que se pescan los marlines. Jorge declaró hace poco que para que el PRI sobreviva, debe aliarse con Morena y vivir la vida loca, como canta Ricky Martín. El asunto es que, si llegan como rémoras pequeñas, tendrán que formar fila porque, delante de ellos, están el PT y el PVEM, que ese vende caro su amor, como la aventurera de Lara, a quien gobierne, así gobierne el diablo el Verde se va a aliar con ellos, para rememorar un poco al gran periodista Julio Scherer, que algún día señaló: “Si el diablo me da una entrevista, estoy dispuesto a ir a los infiernos”. Así quiere ahora Jorge. Que el Judas traidor, Alito, el que cruzó la barrera de las traiciones, mejor se vaya con Morena, aunque se duda que Alito Moreno jale a todos los militantes, el traidor lo fue él solo para salvar el pellejo, porque la cárcel o la fuga lo tenía en la mira. En fin, veremos. Otros dicen que el acercamiento de Héctor Yunes Landa con el gobierno del estado, obedece a ello, a que es mejor aliarse con el diablo que andar solos. ¿Será? 

www.gilbertohaazdiez.com 

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