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José Sobrevilla- “Un Ejército no es democrático, es lineal, vertical”, Dr. Carlos Flores

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Por José Sobrevilla

Los tiempos actuales tienen como común denominador una campaña de rechazo u ataque a los investigadores y/o académicos por la denuncia que presentó al titular de la Fiscalía General de la República la directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Conacyt, en contra de los 31 investigadores integrantes de la AC Foro Consultivo Científico y Tecnológico; sin embargo, sin dar por sentado que en ese conflicto haya razones y sinrazones, tratar a los académicos como “delincuencia organizada”, como dijera la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México ha sido “un exceso”, porque hay también encontramos académicos que se han especializado en distintas ramas de la ciencia y la tecnología, así como en los fenómenos sociales que, en el caso que nos ocupa, son más reconocidos en otros países que en el propio.

No referimos al caso del Dr. Carlos Flores quien, desde la academia, con sus trabajos plasmados en libros y documentos para el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología social, CIESAS, ha realizado aportaciones importantes desde la perspectiva de la corrupción asociada al tráfico de drogas y la delincuencia organizada. En anterior entrega comentamos acerca de su reciente investigación difundida en el libro “Negocios de sombras. Red de poder hegemónica, contrabando, tráfico de drogas y lavado de dinero en Nuevo León” y, aprovechando la misma charla, también le consultamos sobre su punto de vista acerca de la realidad social y política que vive el país con la llegada del nuevo gobierno, que este año llega a la mitad de su ejercicio.

– Acerca de las nuevas responsabilidades que tiene el Ejército ¿Cuál es tu opinión?

A la luz de lo que era el discurso de la propia fuerza en el poder antes de llegar al mismo, es un tanto incomprensible, porque muchos vimos con simpatía y compartíamos esa perspectiva; ahora, lo más sorprendente es contemplar que en los hechos se ha desdicho en todo sentido.

No es cuestión de que yo lo vea desde un punto de vista ideológico por sí mismo. El perfil de formación de los militares es otro; y los antecedentes que se pueden apreciar en el caso mexicano, y sabidos, es que las propias Fuerzas Armadas mexicanas están acostumbradas a mantener una jerarquía hacia sus propios mandos.

Ya de suyo, el que haya tantos militares en instituciones civiles, rompía esa cadena de mando desde la institucionalidad civil, porque ellos están acostumbrados a rendirle cuentas a sus propios superiores jerárquicos. Ahora, cuando todo esto se está pasando ya en términos de funciones de seguridad pública directamente al actor militar, para empezar, está fracturando el sentido original de la Constitución mexicana donde señala que la cuestión de la seguridad pública deberá ser una actividad civil, desde el municipio, etcétera.

Además, el descansar tanto en su capacidad organizativa –que no voy a negar–, pero apostar por ello en lugar del fortalecimiento de las instituciones civiles, es un remedio que nos puede terminar siendo más caro. ¿Por qué? porque no existe un blindaje que garantice que no puedan resbalar en términos de tentaciones. El ser humano es ser humano y, aunque tenga una formación más sólida que la de las policías, por ejemplo, no necesariamente será más sólido para para otro tipo de servicios públicos, los que también pueden desempeñar civiles y que ofrecen tentaciones para involucrarse en otro tipo de cuestiones. Ya no digas nada más de corrupción incluso de politización; el servicio público siempre tiene esa posibilidad de sesgos.

Lo necesario es mantener unas Fuerzas Armadas institucionales como hasta el momento lo han sido y fortalecer el funcionamiento de instituciones civiles a manos de civiles; porque el perfil que está cobrando es muy diferente aunque sean respetuosos de los procesos democráticos, como lo han demostrado en los hechos, no lo pongo en duda; pero el pensamiento mismo de un Ejército no es democrático; o sea, es lineal y vertical, y las ordenes se acatan; eso sí, dan capacidad organizativa, pero no es lo más promisorio para una sociedad que busca construir una democracia funcional, en la cual se escuche la posibilidad de la voz del otro, sin que necesariamente se asuma con los criterios de las doctrinas militares.

No necesariamente creo que sea la ruta más promisoria e insisto, sigo sorprendido porque no era esa la propuesta.

– En materia de seguridad, ¿qué posibilidades encuentras en la estrategia del gobierno actual?

– Es una tendencia cada vez más presente sobre todo en los espacios locales, y que no puede descartarse que vaya escalando a niveles estatales; pero evidentemente es una situación que daña las condiciones de gobernabilidad y certeza que pudieran tener los ciudadanos de que la autoridad vaya garantizar su bienestar, un interés general, público.

Si la tendencia no se combate con decisiones, si no se fuerza institucionalmente que esto no vaya escalando, le continuará a espacios de legislaturas federales y, al rato, si vemos el caso de otros países, como fue por ejemplo la Colombia de los noventa, no faltará quien apueste a candidaturas presidenciales; que, de hecho, no podemos asegurar que eso no haya pasado ya en el caso mexicano.  

No hablamos de escenarios fantásticos sino de realidades preocupantes. Esa democracia que esperábamos alcanzar los mexicanos desde el 2000, y que tan reacia ha sido en consolidarse en su perfil, no solo en lo electoral sino en un sentido más profundo de garantía de bienestar hacia los ciudadanos del estado de derecho funcional, de un estado más transparente, se nos va alejando cada vez más.

– ¿Qué opinas del combate a la corrupción como estrategia de gobierno?

La diferencia entre la corrupción común y la institucionalizada es por la articulación de actores de poder para beneficiarse de este tipo de intereses; mientras que la corrupción simple, lo que por ello suele asumirse, es el mero cobro de sobornos por parte de funcionarios menores para hacer un trámite; muy por el contrario, la corrupción institucionalizada es un fenómeno que alcanza un carácter sistémico, en la cual un conjunto de actores de la estructura de poder, tienen articulado toda una serie de mecanismos diseñados para beneficiar de manera rentable sus propios intereses privados y enriquecerse con ello.

Se entiende que ha sido un discurso recurrente en esta administración, una de las preocupaciones centrales de manera verbal de la presidencia. No se niegan algunos avances, pero creo que sí es necesario –por ejemplo– articular de manera más consistente el sistema; porque hoy por hoy vemos avances en algunos casos; la Unidad de Inteligencia Financiera está haciendo un gran trabajo, pero en la contraparte no se ve que llegue a consolidar la presentación de casos ante el juez.

Es un diferendo complicado porque las dos partes se señalan mutuas responsabilidades; aquí no es el punto abonar a la discordia, más bien señalar a la idea de que resultan piezas fundamentales de cooperación, para que se puedan tener resultados no solo contundentes sino perdurables. Se mantengan no solamente como una acción focalizada a algún actor que por alguna razón pueda haber perdido la gracia de las estructuras de poder vigentes, sino que sea algo más sistémico, poco más sólido, consistente y equilibrado; porque en algunos casos se asume –por ejemplo– un principio de generalizar las responsabilidades de corrupción sin necesariamente encontrar los fundamentos que lo demuestren y, a veces, con acusaciones desmedidas como la que estamos viendo ahora en ciertos circuitos académicos.

Yo no estoy diciendo que como académicos no nos deban de ‘tocar ni con el pétalo de una rosa’, pero hay hechos que parecen desproporcionados, cuando no se opera como un posible manejo indebido de recursos, sino por el contrario se asume en función del instrumental más poderoso con el que cuenta un Estado en términos de aplicación del derecho como es la legislación propia de delincuencia organizada. Están rebasados todos los límites.

– ¿Se están gangsterizando las agendas políticas?

Viene de atrás, cuando vemos casos tipo Lozoya, Odebrecht y en términos generales los costos, ya no digas políticos, económicos sino los de sanción jurídica que tendrían los actores relevantes, es tan endeble, justo lo que vemos es ese capital ilícito con carácter de institucionalización; sigue estando demasiado blindado por las propias estructuras de poder, por los poderes fácticos, y por las condiciones que tienen dentro del aparato público que eso no se puede suponer que ya esté completamente desligado; si lo estuviera no veríamos que justamente es situación de bloqueo tan notable.

– Del combate a la violencia criminal ¿Qué opinas?

En un primer momento cuando el discurso era “busquemos atender las causas de origen de la violencia” en ese aspecto nadie puede estar en desacuerdo. Una condición favorable para este tipo de situaciones de violencia, de criminalidad, es por supuesto una sociedad tan inequitativa, con una polarización del ingreso tan notable como hemos tenido. Eso es indiscutible. Si bien eso se tiene que atender y en eso –por lo menos– yo no estoy en desacuerdo; el problema es que eso toma mucho tiempo para dar resultados.

Es decir, las transformaciones en términos del pensamiento, la introyección diferente de valores, el tipo de existencia real, de alternativas distintas a las que presenta la delincuencia, se desarrollan a paso muy lento y para que eso suceda llegan a pasar décadas. Por mientras tampoco se puede asumir que el estado no deba tener ningún tipo de acción represiva.

El Estado, por su propia definición como garante del Estado de Derecho, se basa en un momento de posible sanción a quienes infringen la ley, no es necesariamente con reconvenciones y consejos, ¿por qué? porque no toda la gente que está delinquiendo –y tal como lo demuestra este libro (Negocios de Sombras)– los actores más relevantes no son marginales, que hayan carecido de oportunidades. Estas redes no se van a deshacer por un escrúpulo de conciencia, necesitan una aplicación de la fuerza del estado; claro, no como se hacía antes.

– ¿Qué debemos hacer?

Una lógica de aplicación del Estado de Derecho con inteligencia, con uso gradual de la fuerza, con capacidad ante todo de garantizar sentencias judiciales basadas en un proceso jurídico probo, adecuado, sin violaciones de derechos humanos.

Es decir, no es imposible que se haga, pero sí es necesario entender que existe una voluntad política para avanzar en ese sentido, porque de lo contrario, por más que sea loable o positiva la intensión de fondo, la realidad es que desatenderlo en esta otra dimensión, asienta condiciones favorables para que por lo contrario una de esas redes se mantenga y cada vez se sientan más empoderadas.

– A tres años de gobierno, ¿qué corte de caja harías del desempeño de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana?

Es una dependencia que ha tenido muchos recambios a lo largo de los últimos 20 años; para empezar, pasó de ser una subsecretaría en Gobernación, a ser una Secretaría que seis años después entre 2006 y 2012 cobró proporciones superlativas. Tiene que haber equilibrio; porque finalmente son las instancias que garantizan no solo el estado de derecho, y no solamente son presenciales y preventivas, sino que también está la procuración de justicia, que en esos mismos seis años tuvo un declive del que todavía no alcanza a recuperarse.

Después de ese periodo regresar otra vez a Gobernación constituyó un hibrido en el que nunca hubo una garantía de pleno control, entonces es una institución que no ha acabado de encontrar su perfil. El hecho de que ahora se haya integrado en ella la inteligencia para la seguridad nacional, tampoco cobra mucho sentido, porque no todos los elementos que tendría que considerar una institución de inteligencia de esa naturaleza, están subsumidos a una cuestión solamente de seguridad pública.

Pareciera una evolución un tanto errática de la institución. Yo sería de la idea de que es una institución que debió o debería de mantenerse sobre todo en su parte operativa basada en un mando civil, ahora que ya vemos que también se está incluyendo en la propia Secretaría de la Defensa, lo cual para mí no es la ruta más aconsejable porque un militar está formado con otra idea, con otro propósito: es el uso máximo de la fuerza ante un enemigo nacional posible, una invasión o algo por el estilo; una fuerza policial no actúa con ese criterio; ella tiene que actuar con el menor uso necesario de la fuerza, solo lo que sea estrictamente necesario ¿por qué? porque se trata de delincuentes, no de un enemigo de guerra.

Al delincuente se le aplica el estado de derecho, no se le extermina.

– En materia de seguridad ¿Qué cambios observas en la relación bilateral México-EU?

Hay evidentemente algún tipo de desencuentro –por llamarlo de alguna manera– porque del otro lado de la frontera se ve con preocupación que no se mantengan los mismos cánones de persecución a delincuentes vinculados con el tráfico de drogas. Sí, es necesaria una revisión, pues la lógica con que se venía haciendo, ya es un poco incremental o autorreferencial de venir aumentando las cifras de capturas, detenciones, aseguramientos, pero el resultado seguía siendo, en términos generales, desastroso para para el país. Cada día se detenían más, se aseguraba más, y cada día el país estaba más dañado. 

Paradójicamente, así como hemos sido muy reacios a buscar o mantener una cooperación en términos de seguridad, Estado de Derecho y de combate a la delincuencia, nos hemos puesto al servicio con los resultados tan lamentables en derechos humanos con los hermanos del resto de Latinoamérica y del resto de países del Caribe, que están teniendo un trato deplorable de parte de una autoridad mexicana, que ha estado dispuesta a colocarse como mero “tapón”, no digo que no se haga, pero con más visibilidad, eficiencia con más proyección por que existan mecanismos de rama económica hacia esos países, que es lo que obliga a la gente a salir porque nadie deja sus raíces por gusto. 

En ese sentido, México debe tener una reflexión de qué es lo que está haciendo, porque justamente era lo que nos permitía tener un diálogo de mucha calidad con los países Latinoamericanos. No se trata ahora simplemente de adoptar una posición contraria. Pero sí es necesario buscar una política diplomática donde seamos sensibles a nuestros vecinos del norte que evidente son nuestro principal socio comercial, pero que también que nos permita tener un papel más digno respecto a nuestra propia soberanía y más digno respecto a nuestros hermanos del sur.

– ¿Cómo percibes el aumento de la ciberdelincuencia?   

Según referencias internacionales, somos un país de fuerte afectación en la medida en que no se han tomado las medidas de seguridad tanto de actores públicos como privados; todavía no vemos con alguna notoriedad y no sin cierta frecuencia que se hace alusión a que determinado sistema informático de alguna dependencia gubernamental, ha sido penetrado por hackers, lo que nos habla de un problema latente.

Es muy difícil determinar la dimensión del mercado de este tipo de actividades, pero evidentemente mientras la situación de pandemia restrinja la actividad presencial de la gente de una buena parte de personas que tienen las condiciones para hacerlo, aunque hoy tampoco es una inmensa mayoría, en el caso mexicano, las personas que puedan hacer este tipo de transacciones a través de internet; y tampoco se está obligando a las instituciones bancarias a respetar y proteger a su propia clientela; más bien parece que la tendencia es transferir el costo al usuario, siempre recordándole que él es el responsable de su resguardo. 

Esta es una opinión personal del columnista

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Carlos Jesús R. – AMLO ignora a médicos que murieron en la pandemia

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POR SI ACASO…

*En 18 meses fallecieron 4 mil 084 integrantes de salud

*A 80 mil prometió basificarlos y certificarlos y le falló

¿SERA CIERTO aquello de que la vida es un círculo que inicia en la niñez, y que a medida que envejecemos vamos cerrando la circunferencia para volver a nuestros inicios, tornándonos caprichosos y berrinchudos como niños o, incluso, adolecentes? Todo puede suceder, pero lo cierto es que Andrés Manuel López Obrador no podría encajar todavía en esa referencia, pues de acuerdo a su ficha bibliográfica, el Presidente tiene apenas 69 años, aunque parezca de más por su cabello blanco y piel clara, aunque en ocasiones da la impresión de encajar en ese redondel que se cierra, por su actitud voluntariosa casi tiránica al defender sus ocurrencias, como ahora que fue a Cuba y lejos de negociar la venta de algo –que al final de cuenta nada podrían comprarle porque la Isla se debate entre pobreza y miseria-, se trajo un acuerdo que ha causado revuelo entre el gremio de la salud: contratar a 500 “especialistas” cubanos para que atiendan zonas marginadas porque en México no hay suficientes, según el argumento que esgrime el mandatario, quien ni por un momento se ha detenido a analizar que paso con nuestros doctores, y en un arranque de soberbia y obstinamiento critica, incluso, a la Universidad Nacional Autónoma de México, sobre todo a los alumnos de medicina, por no haberse sumado al combate al CoVid19 en los momentos más álgidos de la pandemia, lo que le ha costado severas críticas de la máxima casa de estudios, académicos, investigadores y otros rectores de universidades por la ingratitud del Presidente que paso 14 años para terminar sus estudios de licenciado en Ciencias Políticas, todo un fósil en materia universitaria, y aunque esgrime que se tardó porque debió estudiar con muchos sacrificios, que se sepa, AMLO nunca ha tenido un trabajo formal donde pase lista de presente y de salida y, lo peor, es que su egreso fue con las peores calificaciones. 

Y ES reprobable la actitud del Presidente en torno a los médicos mexicanos, porque jamás ha dedicado tiempo a analizar la actitud desoladora de ese gremio que tan solo,  entre el 28 de Febrero y el 23 de Agosto de 2020, cuando la Pandemia se intensificaba en el País se notificaron 97 mil 632 casos confirmados de CoVid19 entre el personal de salud, y de estos, 1 mil 320 defunciones. Ahora bien, para el periodo del 1 de Enero al 30 de Junio del 2021, el registro que se tiene es de 172 mil 085 casos sospechosos de CoVid19 entre el personal de salud, y de ellos, 43 mil 232 fueron confirmados. Las entidades con mayor número, en este periodo son: Ciudad de México, Estado de México, Guanajuato, Jalisco y Nuevo León, entidades donde se concentró el 50 por ciento del total de los casos. De los mencionados, el 36.2 por ciento correspondió al personal de enfermería, 35.7 por ciento a “otros trabajadores de la salud” y el restante porcentaje al personal médico. Del total general, 65.2 por ciento fueron mujeres y predominantemente en el grupo de edad de 30 a 34 años, con una media de 38 años. Ahora bien, en el periodo del 1 de Enero al 30 de Junio de 2021 se tiene un registro de 1 mil 261 decesos de personas con diagnóstico confirmatorio en el personal de salud: 282 de la Ciudad de México; 122 del estado de Puebla; 117 del Estado de México; 94 de Jalisco; 66 de Guanajuato; y 56 de Veracruz, entidades que concentraron el 58.44 por ciento del total de los decesos confirmados. Entre las funciones que desempeñaban las personas fallecidas destacan: 42 por ciento personal médico; 32 por ciento “otros trabajadores de la salud”; 18 por ciento personal de enfermería; 5 por ciento dentistas y el resto desarrollaba otras actividades, Y no se trata de ocurrencias, las cifras están contenidas en los  Boletines Epidemiológicos de la Secretaría de Salud, aunque podría ser el doble de defunciones. Y es que México fue durante lo más álgido de la pandemia el País con peor desempeño en lo que se refiere a decesos del personal médico en el continente americano, pues de Enero de 2020 a Julio de 2021 se registró un total de 4 mil 084 defunciones del personal de salud registradas, pero la cifra negra sería mucho mayor; le sigue en magnitud los Estados Unidos de América con 1 mil 691; Perú con 1 mil 383; Brasil con 666; Argentina con 584; Bolivia con 433; Colombia con 301; Paraguay con 182; Venezuela con 179; Ecuador con 121; Panamá con 112; y Chile con 102. 

AHORA BIEN, los altos índices de fallecimientos y parálisis institucional durante la pandemia provocaron un desplome en la oferta de médicos especialistas certificados en el País, ya que de acuerdo a cifras de la Secretaría de Salud, la caída fue mayor a 15 mil: a principios de 2020 había en territorio nacional 150 mil 191 especialistas certificados, y hoy sólo se tienen registrados 135 mil 046, y ese factor, entre otros, ha sido usado por el gobierno federal para justificar la próxima contratación de especialistas cubanos. Y es que antes del CoVid19 la cifra era de 119 médicos con esas características por cada 100 mil habitantes; ahora es de sólo 107, cuando organismos internacionales recomiendan al menos 230 por cada 100 mil. El rango sólo lo cumple la Ciudad de México (385 especialistas por cada 100 mil habitantes); el resto de las entidades se ubica muy por debajo de los parámetros marcados a nivel mundial. 

EL DATO que ofrece José Piña Monreal, especialista en ginecología y obstetricia, con más de 30 años de experiencia en el IMSS y en la Facultad de Medicina de la UNAM, es más que revelador: “No se le ha dado mucha publicidad, pero muchos colegas fallecieron, sobre todo en el primer año y medio de la pandemia, por eso el gran déficit; además de que se dejó de certificar: quienes estaban egresando no se certificaron porque había trámites burocráticos suspendidos, tanto en los Consejos como en la Dirección General de Profesiones”, mientras que Felipe Cruz Vega, secretario del Comité Normativo Nacional de Consejos de Especialidades Médicas (Conacem), organismo auxiliar de la administración pública federal encargado de supervisar conocimientos, aptitudes y pericia de los especialistas, tercia: “Hubo una gran cantidad de decesos que lamentamos mucho, y a eso se debe la situación”. Y en medio de la gran polémica flota el tema de la certificación, pues además de las muertes, hay muchos especialistas que están en ciudades pequeñas y no han logrado la certificarse. No todos los colegas lo hacen, sobre todo en el interior del país. 

PERO AMLO tiene otros datos, y en su afán de salirse con la suya y traerse a 500 médicos cubanos que, por supuesto antes deben ser certificados, no duda en descalificar a los doctores de su País a los que debe un homenaje y el compromiso de basificar a por lo menos 80 mil a los que prometió hacerlo y ahora los trata con la punta del pie creyendo que son sus empleados y no servidores públicos a los que los mexicanos estamos muy agradecidos por sus servicios. En fin, todo parece indicar que AMLO comienza a cerrar ese círculo que vuelve a los hombres intolerantes, caprichosos o voluntariosos a cierta edad. Asi de simple. OPINA carjesus30@hotmail.com

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Miguel Ángel Cristiani – La transformación de Tuxpan

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v            Se ha venido trabajando mucho en el tema de la Seguridad

v            Semana Santa y Carnaval con miles de asistentes y saldo blanco

v            No puedes gobernar Tuxpan a caprichos ni a ocurrencias

Por Miguel Angel Cristiani Gonzalez

No tuvimos que esperar 32 años como lo hizo Fidel Castro Ruz para regresar nuevamente al puerto de Tuxpan, después de muuuuchos años de ausencia, nuevamente esta semana estuvimos por el puerto de los Bellos Atardeceres y también amaneceres.

La vieja terminal de autobuses sigue donde mismo, enfrente del mercado, lo que permite llegar en el centro del puerto y poder empezar a recorrer sus calles y su incomparable malecón.

Como llegamos en las primeras horas de la mañana, lo primero que hicimos fue buscar uno de los tradicionales restaurantes, en donde desayunamos una exquisita orden de bocoles surtidos con huevo, queso, frijoles y pollo.

Luego a caminar por el bulevar, con sus paisajes que son motivo de inspiración para los fotógrafos profesionales y los aficionados, porque prácticamente desde cualquier punto donde se detentan van a lograr una hermosa imagen.

Pero esto es posible ahora, gracias a las medidas que se han tomado en la nueva administración municipal que encabeza José Manuel Pozos Castro. Se ha tenido que trabajar intensamente, en coordinación con las autoridades federales y estatales, así como con las cámaras empresariales y de profesionistas de Tuxpan, para que ahora, de nuevo, se pueda caminar por la orilla del río sin temor a sufrir un robo.


En plática con el nuevo alcalde, José Manuel Pozos Castro que está encabezando la transformación del puerto, nos comenta que se ha venido trabajando muchísimo en el tema de la Seguridad Pública que es uno de los principales aspectos que interesan a la ciudadanía.

Otro de los asuntos es el de los Servicios Públicos, en donde ya se incrementó al doble los carros de limpia pública para mantener y recuperar la imagen de Tuxpan, que siempre ha sido de una ciudad limpia.

José Manuel Pozos Castro que viene de haber sido Presidente del Congreso del Estado en donde dio muestras de su capacidad de negociación con los partidos de oposición para aprobar las distintas leyes y lograr acuerdos, nos comenta: “Hemos estado tratando de mejorar mucho la imagen urbana, que es muy importante, por ello hemos fortalecido mucho con acciones muy directas, para fortalecer el turismo, limpiar nuestras playas, construirle los accesos. Y nos está dando excelentes resultados. 

Prueba de ello es una Semana Santa que fue de las más nutridas, con saldo blanco, con hoteles, restaurantes, y todos los prestadores de servicios hasta el tope. Se reactivó mucho la economía, se generaron empleos. 

Pero no solamente en la Semana Santa, también en los recientes festejos del Carnaval, que tuvieron una participación muy fuerte, no sólo el recuperar nuestras tradiciones, sino hacer el mejor carnaval de la historia. Destacando el hecho de que fue también con saldo blanco, lo cual es muy importante. 

Entre las acciones de los primeros 120 días de gobierno, José Manuel Pozos Castros nos refirió la elaboración y entrega a la Legislatura, del Plan Municipal de Desarrollo, que nos permite ya llevar acciones muy bien preparadas, con planeación.

Destacando la voz y las necesidades de los ciudadanos, de cada colonia, de cada comunidad. Estamos empezando por esas obras a hacer las donde más se necesitan. Hemos estado de manera muy coordinada tanto con el Gobierno federal como con el Gobierno estatal. Y esto, bueno, pues nos ha dado muy buenos resultados, dado que estamos a punto de solucionar un problema de los más graves que tiene Tuxpan, de los más sensibles, como es el servicio del agua potable. 

Aquí se han hecho inversiones de gran consideración. Como es el tema de la construcción de los tanques de almacenamiento de agua, con una inversión de 48 millones de pesos que ya están terminados. Ya se construyó también el cárcamo de bombeo, que nos habrá de permitir tener el agua que necesita Tuxpan y para que todos los habitantes tengan agua, esa es una inversión de 78 millones de pesos. Y está por iniciarse el cambio de red de la tubería que viene del Súchil a Tuxpan, 21 km con una inversión de más de 200 millones de pesos. Entonces, bueno, pues eso le habrá de solucionar el problema a todos los habitantes de Tuxpan, con un problema de más de 30 años que traemos ahí arrastrando.

Otra buena noticia, es la de hacerle al puente unas adecuaciones, que nos van a permitir, quitar esos cuellos de botella, que se formaban arriba del puente y es una inversión también muy considerable, pero todas estas obras, han sido posibles con la el respaldo y el apoyo de nuestro Presidente Andrés Manuel López Obrador, de nuestro Gobernador Cuitláhuac García Jiménez. 

Y pues estamos hoy, sobre todo invitando y participando a todos los sectores, las organizaciones, los restauranteros, prestadores de servicio, hoteleros en las cámaras, estamos en mucha comunicación, en mucha coordinación con ellos y bueno, yo soy, sigo siendo un convencido que hay que gobernar con la sociedad, no puedes gobernar Tuxpan ni a caprichos ni a ocurrencias, y solo debes gobernar con el respaldo de la sociedad. Eso es lo que nos va permitiendo construir la transformación de Tuxpan, que tanta falta nos hace. Estamos haciendo todo nuestro esfuerzo para invertir y llevar obras de beneficio a los lugares donde más se necesitan, ahí estamos, ya se está dando arranques de obras importantes y vamos a seguir en ese en ese tenor. 

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Javier Roldán – Se equivocaron de ‘presunto homicida’ 

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La insoslayable brevedad  

Por Javier Roldán Dávila  

El aspecto más helénico de la Atenas Veracruzana, es la tragedia de padecer a sus gobiernos 

Increíble la proverbial torpeza de la Fiscalía General de Veracruz, misma que debe asumir la fiscal Verónica Hernández Giadáns, cuando anuncian la detención de uno de los presuntos homicidas de las periodistas de Cosoleacaque, Yessenia Mollinedo Falconi y Sheila Johana García Olivera, y resulta que no era el indiciado sino un homónimo. 

¿Quién puede confiar en los resultados de una averiguación que no establece con claridad la persona a detener?, todavía tienen el cinismo de afirmar que la prontitud de los avances se debe a los trabajos de Inteligencia y demás métodos policiacos con investigación científica. 

Este suceso que, debería costarle el puesto a la doña, desnuda todo el desaseo de la Fiscalía, que sólo actúa por consigna, es decir, si el homicidio es de alto impacto (o el delito a perseguir tiene motivaciones políticas), se vuelve urgente encontrar un presunto delincuente, lo cual ha convertido a la institución en una ‘fábrica de culpables’. 

Además de este tema, ahí están las recomendaciones de la CNDH en los casos de July Raquel, de José Manuel del Río Virgen y de los cientos de detenidos por ‘ultrajes a la autoridad’. 

La procuración de justicia en la entidad, está a cargo de la nueva ‘mafia del poder’ local misma que, solapada por el Big Brother, ha suscitado un clima de terror, ya que, cualquiera puede ser detenido para convertirse en trofeo de caza de los alevosos mandamases. 

El fenómeno no es anecdótico (aunque tiene tintes de tragicomedia), como nunca se había visto en tiempos recientes, estamos padeciendo una faceta del terrorismo de Estado que, bajo el pretexto de combatir la impunidad, ha desatado una batida que tiene como objetivo principal, crear un ambiente de intimidación: tú sabes si te metes con nosotros. 

En este contexto, se repite el escenario de 2013, cuando se advirtió al entonces presidente, que la descomposición del clima político-administrativo en Veracruz no devendría en nada bueno, hoy, de nueva cuenta, el Tlatoani vuelve la mirada a lontananza. 

Todo sería distinto, si entendieran que ‘la plenitud del pinche poder’, es transitoria.

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