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Karpov vs. Kasparov: la historia de la mayor rivalidad en el mundo del ajedrez

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Durante seis años, entre el 10 de septiembre de 1984 y el 7 de noviembre de 1990, el ruso Anatoly Evgenievich Karpov y el azerbaiyano Garry Kimovich Kasparov fueron protagonistas de una rivalidad épica, jamás vista en el mundo de los jaques y los gambitos; cinco capítulos apasionantes de una enconada porfía, acaso, la mayor en el historial de todos los deportes.

En el transcurso de seis años, un mes y 28 días, Karpov y Kasparov se enfrentaron en cinco matches en los que estuvo en juego el título mundial de ajedrez; a lo largo de 2249 días, compartieron algo más de 700 horas (y dedicaron más del doble de ese tiempo a los análisis y el estudio del perfil de su rival) para completar los 5581 movimientos que les demandó las 144 partidas. Y aunque el resultado arrojó como vencedor a Kasparov (triunfó en 3 duelos, uno fue empate, y el restante, suspendido), el score final reflejó la paridad de sus fuerzas y de sus talentos: Kasparov se impuso en 21 juegos, perdió 19 y empató 104. Sólo hubo dos puntos entre la gloria y el infierno.

Foto: Revista La Vanguardia.

Las causas de la emoción disparada por el duelo entre las 2K más poderosas del mundo del ajedrez, que convocó a más de 300 periodistas acreditados de 70 países para su cobertura, y atrapó más de 200 millones de seguidores por la TV, fueron producto del interés que despertó no sólo el choque entre dos manera disímiles de entender el ajedrez (Karpov un formidable estratego y Kasparov un exquisito táctico), sino, además, por el enfrentamiento de dos modelos en pugna de una sociedad. Aunque ambos eran ídolos de masas en la URSS, ellos representaban a dos símbolos ideológicos antagónicos: la vieja guardia (Karpov), la perestroika y glasnost (Kasparov).

El historial de este juego sabe de leyendas construidas sobre diferencias personales que fueron dirimidas a través de una partida; hurgando en sus quince siglos de historia documentada, en la Edad Moderna, españoles con italianos y franceses frente a ingleses lucharon por algo más que la supremacía de un reino de ajedrez. En el siglo XX, los matches entre Capablanca y Alekhine (dos acérrimos rivales, en Buenos Aires, en 1927), Fischer y Spassky (en tiempos de la Guerra, en Islandia en 1972), y Karpov y Korchnoi (el campeón soviético frente a un desertor del régimen, en Baguio y Merano, en1978 y 1981) llevaron sus disputas más allá del límite de las 64 casillas, pero ninguno con la magnitud y perennidad del choque entre las 2K; rivales extremos, con potentes padrinos en el Kremlin, y con un Estado decidido a ocupar el centro de la escena.

Foto: Revista El País.

Es que Anatoly Karpov, Tolia como lo bautizaron sus allegados, nacido el 23 de mayo de 1951, en Zlatoust (cerca de los Urales) hijo de una humilde familia de trabajadores que alcanzó el título de economista en la Universidad de Moscú, y como afiliado al partido Comunista fue miembro del Parlamento y presidente del Fondo Soviético para la Paz, era el ideal del régimen; fue el joven “elegido” para recuperar la corona y la hegemonía soviética en el mundo del ajedrez tras la caída de Spassky ante el norteamericano Bobby Fischer. Por eso, cuando Fischer fue despojado del título por desavenencias con la FIDE, Karpov fue erigido en el duodécimo campeón mundial, y durante diez años (1975-1985) se trató del mejor ajedrecista del mundo: defendió exitosamente el título en dos ocasiones, en 1978 y 1981 frente al mismo rival (Víktor Korchnoi), durante una década fue el N°1 del ranking, y su palmarés lucía la conquista de más de 150 torneos internacionales. Pero ya se sabe, a toda calma la precede una gran tormenta.

Los sismógrafos de Bakú (capital de Azerbaiyán) registraron, acaso como una señal de la naturaleza, un pequeño terremoto el 13 de abril de 1963; día del nacimiento de Harry Weinstein; hijo de Kim (ingeniero judío) y Clara Shagenovna (ingeniera armenia). La temprana muerte de papá Kim, en 1971, obligó a Clara ser madre monoparental; sacrificó su carrera (especializada en armas automáticas) y se dedicó con esmero a la educación de su único hijo, el que tenía un don especial con el ajedrez. Se preparó para correr detrás de un porvenir: convertir al niño en campeón mundial.

Dado el antisemitismo reinante en las altas esferas del poder, Clara decidió cambiarle el nombre a su hijo por uno, con fonética rusa. Le adapto el apellido del abuelo materno y así, Harry Weinstein se convirtió en Garry Kasparov. Luego lo acompañó a la escuela de ajedrez del Palacio de Pioneros de Bakú (allí el niño tuvo por primer profesor a Oleg Privoretsky), y al día siguiente, con su propia caligrafía escribió un cartel que pegó en la cabecera de la cama de su hijo. La frase era contundente: “Si no eres tú, ¿quién?

El talento, el sacrificio, el estudio o todo junto hizo que Garry a los 11 años atrapara la atención de los expertos; lo becaron para viajar y estudiar tres veces al año en Moscú, con Mikhail Botvinnik (padre del ajedrez soviético). A los 12, en Georgia, Kasparov ganó el campeonato juvenil soviético frente a rivales de 18 años. Y, al año siguiente, en 1977, en Letonia, repitió la hazaña. Con 15 se clasificó al torneo superior de la URSS (finalizó 9° entre 20 jugadores), y a los 16 se adjudicó el primer torneo en el extranjero, en Banja Luca (Yugoslavia) aventajando en dos puntos a Andersson, Smejkal y Petrosian. En 1980, a los 18 años se consagró campeón mundial juvenil (en Dortmund), y un año después obtuvo el título de gran maestro. A los 20, ya era una amenaza para el reinado de Karpov, y las autoridades soviéticas tomaron debida nota.

Así comenzaron las peripecias del joven Kasparov para viajar al exterior y participar en los torneos clasificatorios para el Mundial. Sin rodeos ni eufemismo la respuesta salió de boca del Jefe de departamento de ajedrez del Comité Deportivo, Nikolai Krogius: “Por el momento la URSS tiene un campeón mundial y no necesitamos otro”. Como buen ajedrecista, Kasparov entendió el juego y empezó a jugar con Mijail Gorbachov, Alexander Yákoviev y Heydar Aliyeb (presidente de Azerbaiyán y miembro del Politburó soviético); militó a favor de la perestroika y glasnost y enarboló las “banderas del cambio” contra la burocracia del antiguo régimen. Así obtuvo el respaldo político necesario: en 1982, Kasparov ganó el Interzonal de Moscú y, en 1983 derrotó a todos los candidatos: Beliavsky, Korchnoi y Smyslov. En 1984, a los 21 años fue proclamado desafiador al título en poder de Karpov.

El Primer Match 1984

El duelo fue programado para el 10 de septiembre, en la Sala de las Columnas de los Sindicatos en Moscú; el reglamento señalaba que los empates no tenían valor y sería declarado vencedor el que primero obtuviera seis victorias; se jugaría sin límites de partidas. Para comprender lo que allí sucedía, acaso, sea necesario recordar que el ajedrez, el teatro y el circo eran el orgullo nacional para un Estado que además, consideraba a ese juego milenario como signo de inteligencia superior del ciudadano soviético frente al hombre occidental.

La gran expectación por el match disparó un clima de desasosiego del que los propios protagonistas no pudieron escaparse. La tranquilidad y experiencia de Karpov, de 33 años, contrastaba frente al ímpetu arrollador de Kasparov, de 21. Tal vez por ello, al cabo de 9 juegos, el campeón ya se imponía por 4 a 0, y en la 27ª partida sumó su quinto triunfo; sólo necesitaba un punto más para retener el título y batir por “paliza” a su rival. Pero Karpov y su séquito confundieron deseo con objetivo. Se los devoró su propio ego.

Con el 0 a 5, Kasparov y su equipo estaban al borde del abismo; sólo podía salvarlos un milagro… Fue cuando apareció en escena el viejo maestro, Mikhail Botvinnik, y el sabio patriarca le acercó su aconsejó: “Garry no tienes nada que demostrar; juega a no perder; tu resistencia física es mayor que la de Karpov”. La oración actuó como bálsamo, y la historia cambiaría para siempre.

Tras cuatro aburridos empates, Kasparov alcanzó su 1ª victoria (en el juego 32), y después de otras 14 igualdades sumó dos triunfos consecutivos (partidas N°46 y 47). A 159 días de comenzado el match, el marcador estaba abierto: 5 a 3. Fue entonces, cuando el filipino Florencio Campomanes, presidente de la FIDE (cargo que ocupaba con el aval político de la federación soviética), fue llamado con urgencia desde la Plaza Roja; los Rectores del Comité de Deportes de la URSS, y el presidente de la federación de ajedrez, el ex cosmonauta Vitaly Sebastianov lo persuadieron: “el campeón está débil; el match no puede continuar”.

Al día siguiente, el 15 de febrero de 1985, en una de las fechas más oscuras del calendario del ajedrez, Campomanes suspendió el match. En una conferencia de prensa, en el hotel Sport, argumentó sus razones basadas en el desgaste físico de los jugadores y que ambos estaban de acuerdo con la decisión. Kasparov se disparó de su asiento, tomó el micrófono (le cortaron el audio varias veces) y lo desmintió en el acto. La ceremonia terminó en un escándalo, y el New York Times le dedicó una editorial.

El duelo fue bautizado “el que nunca existió” y se programó un nuevo match, con el marcador 0 a 0, con límite de 24 partidas, a partir del 3 de septiembre de 1985, en la Sala de Concierto Chaikovski. Karpov recibiría dos beneficios: en caso de empate en 12, seguiría siendo el campeón, y en caso de una derrota, se le brindaría una revancha al año siguiente.

El segundo Match 1985

Otra vez con el arranque, los nervios y tensiones se dispararon hasta los astros; los ojos de los cinco continentes se depositaron en cada una de las partidas. El primer match había sido un aprendizaje veloz para el más joven, ahora la figura rubicunda de Kasparov contrasta con un macilento Karpov. Y al cabo de 23 juegos, Kasparov lo aventajaba un punto, pero Karpov conduciría las piezas blancas en la última partida, en la que estaba obligado a ganar para igualar el match y retener la corona. El 9 de noviembre de 1985, la sala de juego era un hervidero donde los ruegos de silencio se pedían a gritos. Había dos bandos bien marcados: los de tez blanca y rubia, que respondían a Karpov, y los morochos, armenios y azerbaiyanos, que apoyaban a Kasparov. Acezantes todos, los unían las miradas torvas y sus movimientos indomables para la quietud de una silla. La lucha se extendió cinco horas, hasta que Karpov se rindió. Garry Kasparov levantó sus dos brazos en alto y una explosión de júbilo lo acompañó mientras se retiraba del escenario. Había triunfado por 13 a 11; se había convertido, a los 22 años, en el campeón mundial más joven de la historia.

Yuri Averbaj, hoy el gran maestro más longevo (99 años), cerró su comentario del match, con gran pragmatismo: “Kasparov fue un justo vencedor; él y su juego crecieron cada día, el primer match comenzó jugándolo como un niño, y hoy terminó jugando como un hombre”

En la ceremonia de cierre, y tras recibir la corona de laureles, otra madre, Rhona Petrosian, viuda del maestro armenio, se acercó a Kasparov y le susurró: “Lo siento por ti, Garry; el día más feliz de tu vida ya se haya acabado”. Kasparov no recurrió a la terapia pero durante años recordó esa frase como motor de todos sus emprendimientos. Quería y necesitaba seguir ganando porque quería seguir siendo feliz.

El tercer Match 1986

Nobleza obliga, al año siguiente, entre el 28 de julio y el 8 de octubre, se jugó la revancha; el duelo se celebró con12 juegos en Londres (sería la primera vez que dos ajedrecistas soviéticos jugarían un match por el título fuera de la URSS), y otros tantos en Leningrado (hoy San Petersburgo).

El interés mundial impulsó a la primera ministra del Reino Unido, Margaret Thatcher a participar en la inauguración del match. La etapa londinense transcurrió sin sobresaltos y el score favoreció al campeón por 6,5 a 5,5. Pero de regreso a la URSS, un rumor llegó a oídos de Kasparov: “En tu equipo alguien le filtra información a Karpov”.

Kasparov y su mamá Clara, jefa de la delegación, sospecharon de uno de sus analistas, Gennadi Timoschenko que había abandonado su posición durante la fase en Londres, por un supuesto llamado del cuartel del ejército en Novosibirsk. Pero como en Leningrado, Kasparov ganó dos partidas y a ocho del final, se imponía por 9,5 a 6,5, trató de olvidarse del tema. Sin embargo, su amigo personal, y jefe de analistas, Alexander Nikitin, descubrió a uno de sus colaboradores, Yevgueni Vladimírov, copiando (una acción que estaba prohibida en el equipo), en una hoja de papel los análisis de varias partidas. Y aunque en principio se resolvió con un llamado de atención, cuando Karpov ganó tres juegos consecutivos, las partidas 17, 18 y 19, e igualó el match en 9,5, se desató “la guerra de los espías”.

Vladimírov y su compañero de habitación, el maestro Iosif Dorfman fueron despedidos del grupo; ambos fueron acusados por el agente del KGB, Víctor Litvinov (a cargo de la seguridad de Kasparov) de ser sobornados por el equipo de Karpov. Tras varios días y noches de revuelo, la calma llegó cuando a dos juegos del final Kasparov volvió a la victoria, y cerró el match a su favor por 12,5 a 11,5.

El cuarto Match 1987

Dos rusos disputarían la final del Ciclo Candidatura en 1987, Andrei Sokolov y…Karpov. En Linares, el ex campeón mundial se proclamó en próximo desafiador de Kasparov. El Teatro Lope de Vega, en Sevilla, sería la sede del cuarto duelo entre las dos 2K; las 24 partidas se disputaría entre el 12 de octubre y el 19 de diciembre de 1987.

El match no tuvo la calidad de los anteriores, pero le sobró emoción. Los primeros incidentes surgieron cuando Karpov decidió contratar a un parapsicólogo, Igor Dadáchev para su equipo. “Suelo tener problemas para contraer el sueño durante los torneos” fue su única explicación. En el bunker de Kasparov recordaban lo sucedido 10 años atrás, en el rocambolesco match entre Karpov y Korchnoi, en Filipinas, y el sainete desatado con una guerra de yogures, parasicólogos y espías. Además, desde Moscú llegó la orden para que el ex campeón mundial, Miguel Tal -acreditado como comentarista del match-, regresara de inmediato: había indicios que trabajara secretamente para el equipo de Kasparov.

Tras doce juegos Kasparov iba al frente por 6,5 a 5,5, pero en la 2ª parte, Karpov igualó el duelo (victoria en la partida 16) y ganó la 23ª y penúltima partida. A sólo un juego del final, Karpov se imponía por 12 a 11; un empate le bastaría para ganar el duelo y recuperar la corona.

Fue tal la conmoción por el desenlace de la última partida, que la televisión española sacó del aire la final de la Copa Davis (jugada en Suecia), entre el equipo local y la India, para seguir en vivo los movimientos de Kasparov y Karpov; la transmisión tuvo un seguimiento de 13 millones de televidentes.

“No había mucho por hacer o para sorprender al rival; nos conocíamos bastante y no había lugar para las sorpresas” contó Kasparov durante una de sus visitas a Buenos Aires sobre el duelo disputado en España. Y agregó: “Así que lo más sensato fue planear una partida a largo plazo, evitar el intercambio de piezas, mantener la tensión para que mi rival consumiera más tiempo en su reloj y si lograba que estuviera presionado por el ritmo (cumplir con los movimientos reglamentados en un tiempo determinado) ofrecerle mayores dificultades. Incluso hasta el sacrificio de alguna pieza. ¡Y resultó!” recordó risueñamente Kasparov.

La 24ª partida comenzó el 18 de diciembre y terminó al día siguiente. Tras 40 movimientos, y con posición favorable (un peón de ventaja) del blanco (Kasparov) se suspendió el juego que se reanudó en la tarde del 19 de diciembre. Fueron necesarios completar otros 24 movimientos para que Karpov extendiera su mano en señal de abandono. Kasparov seguía siendo el Rey.

Con información de la revista Infobae.

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Cultura

Disfruta de un fin de semana musical con la programación de “Cultura con ambiente”

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Xalapa, Ver.– El Instituto Veracruzano de la Cultura invita a disfrutar la programación virtual de “Cultura con ambiente”, que este fin de semana presenta un tutorial de danza folclórica y un cortometraje en el que se dialoga con un reconocido músico tradicional veracruzano. Las actividades serán transmitidas el 25 y 26 de septiembre a las 18:00 horas, a través de la cuenta de Facebook @CasasdelaculturaIVEC.

El sábado 25 estará el tutorial “Sones del sur de Jalisco”, en el que los participantes aprenderán a bailar tres sones de imitación provenientes de la zona serrana de aquel estado: La yegua, El armadillo y La iguana. La actividad es coordinada por Ángel Horacio Mercado, licenciado en Educación Artística con énfasis en Danza por el Instituto Superior de Artes Escénicas Nandehui Xalapa y director del Colectivo “La Polaquera Escénica”, grupo con el cual ha participado en diversos certámenes coreográficos. Actualmente colabora como asistente de dirección, bailarín y músico de la compañía Jóvenes Zapateadores.

El domingo será el turno de “Chicotazos”, producción audiovisual de Margarita Guzmán, promotora cultural y directora del Foro Cultural ReEduca México. En este cortometraje habrá conversatorio con el instrumentista y compositor Rafael Robles Hondal, quien cuenta con 15 años de trayectoria en la escena musical de Veracruz. Poseedor de un amplio conocimiento en la ejecución de la jarana y los instrumentos de percusión, Rafael ha compuesto más de 20 temas, la mayoría para fiestas tradicionales; también ha formado parte de diversos grupos, acompañando a artistas de son cubano, música popular, guaracha y afrofusión, entre otros géneros.

Para conocer la programación completa del Instituto, visita la página web www.ivec.mx.gob y sigue las redes sociales Facebook y Twitter.

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Cultura

Veracruz, estado invitado en la Feria del Libro Infantil y Juvenil Hidalgo 2021

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Xalapa, Ver. – La literatura para niños y jóvenes que se publica en Veracruz estará presente como invitada especial en la Feria del Libro Infantil y Juvenil Hidalgo 2021, evento dedicado al libro y la lectura que este año será del 24 de septiembre al 03 de octubre en formato híbrido, con un programa de actividades presenciales y virtuales a transmitirse por las redes sociales de la Secretaría de Cultura de Hidalgo. Hoy, la directora del IVEC, Silvia Alejandre Prado, asistirá a la inauguración de esta 21.a edición, ceremonia que preside la Secretaria de Cultura de aquella entidad, Leyza Fernández.

El IVEC llevará a la FLIJH2021 cinco novedades editoriales de las colecciones Agua Clara y Confetti, proyectos de la Editorial IVEC destinados al público infantil. Este 24 de septiembre, a las 15:00 horas, Silvia Alejandre y Antonio Bonilla presentarán Diego Rivera para colorear, que difunde entre los jóvenes la obra del pintor y muralista Diego Rivera. El lunes 27 a las 12:00 horas, Ricardo Teodoro, Brehnis Xochihua y Gabriela Campos estarán a cargo de Cartas de Córdoba a… ¡la libertad!, título más reciente de la colección Confetti con el que se celebran los 200 años de la firma de los Tratados de Córdoba.

El día 25 a las 11:00 tendrá lugar la presentación editorial de Bromelia y el secreto de su nombre, de Ligia Donají Ramos, ilustrado por Rosario Hernández. Posteriormente, a las 15:00 horas, se presentará El norte de Bruguel, cuento de Magali Velasco con ilustraciones de Gerardo Vargas. Finalmente, el domingo 26 a las 11:00 se compartirá Las manos de la abuela, de Ester Hernández Palacios e ilustrado por Jessica eLe Montoya. Estos dos últimos títulos están disponibles para su descarga gratuita en www.ivec.gob.mx.

El miércoles 29, a las 13:00 horas, el Instituto ofrecerá la lectura en voz alta de Cuando hablaba era contigo. Bonifaz Nuño para niños, edición del Programa de Desarrollo Cultural Infantil – Alas y Raíces Veracruz. Asimismo, el domingo 26 de septiembre y el viernes 01 de octubre habrá dos talleres virtuales de fomento a la lectura, a las 12:00 y 14:00 horas, respectivamente.

Finalmente, gracias a la colaboración de la compañía Literateatro y de la Organización Teatral de la Universidad Veracruzana, serán transmitidas las obras Tutunakú, el 27 de septiembre a las 17:00 horas; y Estridentópolis el 02 de octubre a las 18:00.

Para enriquecer la presencia editorial de la entidad el IVEC hizo extensiva la invitación a la Editora de Gobierno, que el martes 28 a las 14:00 horas dará a conocer la novela gráfica de Gerardo Herrera, Valle. La Batalla del Cerro del Borrego. El 01 de octubre a las 12:00 presentará el cuento infantil Manú, de María del Socorro Aguilar y Karla Carreón, ilustrado por Carolina Carvajal.

Todas las actividades estarán en Facebook, Twitter y YouTube, además de la página de Facebook de la Feria del Libro del IVEC: @IVECFerias.  Consulta la programación completa de la Feria del Libro Infantil y Juvenil Hidalgo 2021 en http://flijh2021.culturahidalgo.gob.mx.

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No olvides cumplir con las medidas sanitarias, lávate las manos, usa cubrebocas correctamente cuando te encuentres en público, cuando tosas o estornudes, cúbrete la nariz y la boca con el codo flexionado o con un pañuelo y mantén tu sana distancia.

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Cultura

Casa de Cultura de Coatepec presentará la exposición Colores que vuelan, de Rafael Ruiz

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Coatepec, Ver.- El Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC) presentará, en la Casa de Cultura de Coatepec, la exposición presencial Colores que vuelan, muestra fotográfica de Rafael Ruiz que podrá visitarse a partir del próximo sábado de 10:00 a 15:00 horas. 

El autor encabezará el conversatorio “Las aves… lo que sus colores esconden”, diálogo con su hija Ángela Ruiz Sánchez, doctora en ciencias biológicas, en el que reunirán ciencia y arte en favor de la preservación y la defensa del vuelo de las aves. Esta actividad también será presencial en punto de las 12:00 horas del mismo día.

Rafael Ruiz ha observado los cielos de México, Perú, Colombia y Argentina retratando, a través de su lente y sensibilidad, momentos de la vida de las aves. Gracias a esta mirada, Colores que vuelan expone a los espectadores el batir de alas, reposo, gozo y ritual de un sinfín de aves de coloridos plumajes que habitan vegetaciones y atmósferas diversas.

Originario del puerto de Veracruz, Rafael Ruiz Arroyo es fotógrafo autodidacta. Ha filmado y editado videos de promoción comercial, educativos y de eventos sociales de todo género. En 2007 comenzó a participar en grupos de observadores de aves, dedicando tiempo a fotografiarlas. Su trabajo se ha presentado en el Museo de Antropología de Xalapa; la Unidad de Servicios Bibliotecarios e Informáticos de la Universidad Veracruzana (USBI), campus Boca del Río; la Feria Internacional del Libro Universitario 2019 y en el Centro Recreativo Xalapeño.

Conoce todas las actividades de la Casa de Cultura de Coatepec a través del Facebook @CasadeCulturaCoatepecIVEC y la programación completa del IVEC en www.ivec.gob.mx.

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