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Marco Antonio Aguirre R. – Cuitláhuac no sabe hacer política… y el presidente lo quiere así

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Místicos y Terrenales

* La oposición no quiso firmar su “acuerdo por la democracia”

* Artículo 19 protesta contra la “Ley garrote” y la CEAPP nada hace

Por Marco Antonio Aguirre Rodríguez

Hay versiones de que el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador ha dicho más de una vez que Cuitláhuac García Jiménez, el gobernador de Veracruz, y Eric Patrocinio Cisneros Burgos, el secretario de Gobierno de Veracruz, no saben hacer política.

Existen comentarios de que se ha quejado amargamente de los errores cometidos y que hasta ha dicho que habría que cambiarlos.

Pero aquí siguen y el presidente hasta pondera a Cuitláhuac García como honesto.

O sea, que aunque diga que no sabe hacer política (y otros comentarios complementarios) le gusta que Cuitláhuac García no tenga la menor idea de como hacer política.

Por eso el gobernador hace cualquier cosa y ahí sigue, tan tranquilo, como si nada.

Y éste lunes 22 de marzo dio muestras de que -en efecto- no sabe hacer política, cuando la oposición en pleno se negó a firmarle su “Acuerdo Veracruz por la Democracia 2021”, con el que pretendía quedar bien con el presidente, diciéndole “miré, todos los partidos firmaron”.

Pero no, no fueron todos. El PRI, el PAN y el PRD, no firmaron “porque como veracruzanos no nos llena de orgullo el rumbo” que lleva el estado.

Tampoco estampó su rubrica el coordinador estatal de Movimiento Ciudadano, Sergio Gil Rullán, porque al igual que los otros tres dirigentes partidistas, considera que nada nuevo tiene el documento, que lo único que hace es reiterar lo que ya está en las leyes.

El partido Podemos tampoco asistió y esgrimieron que es porque el proceso electoral ya inició y que son respetuosos de las instituciones, es decir, que este tipo de acuerdos corresponde signarlos al OPLE y al INE.

Aparte de que no les dijeron que es lo que se iba a firmar.

Pero además Cuitláhuac es muy burdo en sus formas de “hacer política”.

El oficio SG/00405/2021, del 15 de marzo, enviado a los dirigentes de los partidos políticos de la Alianza Va por Veracruz para “invitarlos” a la firma del “acuerdo, marcaba las 13:00 horas como inicio del evento, pero el mismo estaba ya programado para las 12:30

El “acuerdo” de Cuitláhuac García es sólo una carta de buenas intenciones donde los firmantes aceptan que van a cumplir lo que ya está plasmado en las leyes.

Y para cumplir la ley, no se debe firmar ningún documento, sólo hacerlo.

“Consideramos que si el Ejecutivo cumple la ley en lugar de suscribir un convenio, será suficiente para garantizar la democracia en Veracruz”, expresaron los dirigentes estatales del Partido Acción Nacional (PAN), Joaquín Guzmán Avilés; el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Marlon Ramírez Marín; y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) Sergio Cadena.
Eso es real.

La ley se debe cumplir.

Además se debe hacer aunque se desconozca.

Por eso a Rogelio Franco le aplicaron la “Ley Garrote”, como ya la llaman, o de “ultrajes a la autoridad”, aún cuando muy pocos sabían que ya existía.

Cuitláhuac García no sabe hacer política.

Por un lado le aplica la “Ley Garrote” a Rogelio Franco y luego quiere que le firmen su documento, así nada más.

Cuitláhuac García saca su lado represor, que también dejo ver con el representante de los centros de verificación vehícular, y ahora se quiere mostrar como promotor de la democracia.

Los dirigentes de lo que será la Alianza Veracruz Va, criticaron que la propuesta se presenta a 75 días de la jornada electoral, “cuando Veracruz ha tenido que enfrentar dos años de un gobierno soberbio y represor, a cargo de un partido que amplía, mediante su mayoría en el Congreso del Estado, los mecanismos para someter a quienes no pensamos igual, y nos oponemos a las malas decisiones del gobierno”.
Nunca se tomó Cuitláhuac García la molestia de buscar a los dirigentes de los partidos políticos, mucho menos a representantes de la sociedad, para consultar el documento, para consensuarlo, para explorar formas de mejorarlo.

¿Para qué?.

La idea era desde un principio quedar bien con el presidente de la república.

Nunca le pasó por la cabeza construir mejores condiciones para el fortalecimiento democrático en Veracruz.

Algo como eso nunca lo va a pensar, porque no tiene vocación democrática, si no autoritaria.

Si tuviera un ápice de voluntad democrática buscaría consensuar, acordar, dialogar con los partidos políticos y la sociedad.

Si ese espíritu existiese, se le habría ocurrido que tendría que haber un mecanismo de seguimiento y vigilancia del acuerdo, para que todos los actores tengan la seguridad de que se cumple.

Pero eso no le importaba a Cuitláhuac García, porque su única intención era y es quedar bien con el presidente, decirle que se firmó ese “acuerdo”.

¿Qué dice el acuerdo?.

Que se comprometen a respetar la ley, a “no ejercer ningún acto de forma directa o indirecta que pueda constituir violencia política, ni por razones de género, creencias, edad o raza”.

Eso es lo mínimo que deben hacer.

También afirma que se comprometen a “No  hacer  uso  de  programas  sociales  ni  recursos  públicos,  del  ámbito  federal,  estatal  y/o  municipal,  para  favorecer  o  perjudicar  en  forma  alguna  a  ninguno  de  los  aspirantes, precandidatos o candidatos durante el proceso electoral; ni para inducir o coaccionar a los ciudadanos para votar a favor o en contra de cualquier partido político o candidato”.

Pero ya está en marcha un mecanismo de coacción del voto mediante amenazas de disminución o retiro de los programas sociales, de insinuación de que si pierde Morena habrá represalias a la ciudadanía.

Ya están violentado su acuerdo y la ley desde ahora, incluso desde antes de firmarlo.

Movimiento Ciudadano enfatiza la carencia de “acciones nuevas que verdaderamente fiscalicen a funcionarios que incurran en el delito de coacción del voto”.

Y el reclamo es porque precisamente esto ya está en marcha.

Sergio Gil Rullán, de Movimiento Ciudadano simplemente “exhorta a la autoridad estatal a que se apegue a la ley para dar certeza al proceso electoral más grande en la historia de Veracruz”.

Y lanza una frase con mucho peso: “la ley no se acuerda, se cumple”.

El “acuerdo” está maś que cojo, pero Cuitláhuac lo quiere presentar como un gran documento.

Y es algo por completo ordinario.

Bueno, el acuerdo, sí tiene algo extraordinario: Es una gran evidencia de que el presidente López Obrador tiene razón cuando dice que Cuitláhuac García no sabe hacer política.

De que el que se considera el “gran místico” de Veracruz, no sabe ni donde está parado.

ARTÍCULO 19 PROTESTA CONTRA LA “LEY GARROTE” Y LA CEAPP NADA HACE

La organización internacional de defensa de periodistas, de los derechos de libertad de expresión y acceso a la información de todas las personas, Artículo 19, publicó el 19 de marzo un boletín en contra de la reforma al Código Penal de Veracruz sobre el delito de ultrajes a la autoridad diciendo que “es inconstitucional y violenta la libertad de expresión”.

Este es un delito que antes ya ha sido incorporado a las leyes y combatido, incluso eliminado de diversos ordenamientos, por eso Artículo 19 anota que “tiene documentado como éste ha sido utilizado por las autoridades para restringir la labor periodística, el ejercicio de la protesta y el derecho a la libertad de expresión en general”.

De hecho refiere que quisieron aplicarle éste “delito” a Antonio de Marco Arango Arango, director del medio digital Foro Tuxpan, quien estuvo detenido por casi 36 horas.

“Ello demuestra de manera concreta el uso arbitrario de este tipo penal para inhibir el ejercicio de libertad de expresión”.

La “Ley Garrote” de Cuitláhuac García sí tiene esa intencionalidad.

Sí es una ley represiva.

Y aún así, la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas, nada ha dicho, nada ha hecho. Ni siquiera un pronunciamiento ligero.

¿Acaso esa es la imagen que quiere proyectar la CEAPP la de un ente pasivo y complaciente con el gobierno del estado?.

Esta es opinión personal del columnista

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Carlos Jesús R. – Se le sale de control encuentro de Celac al Presidente

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POR SI ACASO…

*Paraguay y Uruguay no están de acuerdo con AMLO

*Condenan dictaduras cubana, nicaragüense y venezolana 

SI CREIA el Presidente Andrés Manuel López Obrador que la VI Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (inaugurada el sábado en Palacio Nacional) sería miel sobre hojuelas, y que todos los mandatarios estarían de acuerdo con sus posturas en favor de las crueles dictaduras de la región, entre otras las de Venezuela, Cuba y Nicaragua a las que defiende bajo el argumento de la “libre determinación de los pueblos”, y hasta le exige a Estados Unidos que cesen los bloqueos y agresiones contra estos, principalmente a Cuba, vaya que le salió el tiro por la culata, ya que el presidente de Uruguay, Luis Lacalle (que no lacayo), dejó en claro que participar en ese encuentro de la Celac no significaba ser “complaciente” con países donde “no hay una democracia plena, se utiliza el aparato represor para acallar las protestas y se encarcelan opositores”. Por ello puso los puntos sobre las íes al reseñar “con voz tranquila pero firme, debemos decir con preocupación que vemos gravemente lo que ocurre en Cuba, en Nicaragua y en Venezuela” sobre de violaciones de los derechos humanos.  En ese contexto, el presidente de Paraguay, Mario Benítez se le sumó y advirtió, también, que su participación en la reunión de jefes de Estado y de gobierno no representaba un reconocimiento al mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro (a quien se lo dijo de frente y mirándolo a la cara), ni al de Cuba o Nicaragua.  Luis Lacalle fue enfático al puntualizar frente al protector de dictadores, López Obrador que, “cuando uno ve que en determinados países no hay una democracia plena, no se respeta la separación de poderes, cuando desde el poder se usa el aparato represor para acallar las protestas, no se puede callar. Cuando se encarcela opositores, cuando no se respetan los derechos humanos, nosotros en esta voz tranquila pero firme debemos decir con preocupación que vemos gravemente lo que ocurre en Cuba, en Nicaragua y en Venezuela”. Pero no solo eso, Lacalle criticó los pronunciamientos en contra de la Organización de  Estados Americanos (OEA), vertidos por el propio Presidente de México en ese afán de desbarrancar a Luis Almagro, reelegido para un segundo mandato como Secretario General de la OEA el 20 de marzo de 2020, siendo elegido por primera vez el 18 de Marzo de 2015, con el apoyo de 33 de los 34 Estados Miembros y una abstención. AMLO, al parecer, quiere esa posición para cuando termine su mandato en el 2024, y ha propuesto no solo derrocar a Almagro sino transformar a la OEA, y Lacalle no se lo mandó a decir al Presidente mexicano cuando le recordó: “nuestra participación en este foro obedece a una concepción virtuosa, no reaccionaria. Nuestro país se integra a este foro donde puede intercambiar y coincidir con países de América Latina y del Caribe, e integra este foro porque la Celac profundiza y amplía su relación con otros países del mundo. Esto no significa que integrar la Celac de alguna manera caiga en desuso la participación en la OEA”. Más claro ni el agua. 

PERO EN el mismo encuentro, el presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez desconoció a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela. “Mi presencia en esta Cumbre, en ningún sentido ni circunstancia representa el reconocimiento al gobierno del señor Nicolás Maduro. No hay ningún cambio de postura de mi gobierno y creo que es de caballeros decirlo de frente”, señaló al inicio de su discurso frente al dictador venezolano que apretaba los puños, y cuando le tocó intervenir, envalentonado e irascible como suele ser, retó a debatir al presidente de Paraguay luego que este no reconociera a su gobierno en Venezuela. «Le digo al presidente de Paraguay, ponga usted la fecha, el lugar y la hora para un debate sobre democracia, en Paraguay, en Venezuela, en América Latina y estamos listo para darlo, ponga usted el lugar», dijo engallado el sucesor de Hugo Chávez en tono histérico. De esa manera, Venezuela volvió a ser el punto de choque entre países de la región que se dividen entre el reconocimiento a Maduro o al opositor Juan Guaidó como gobernante encargado de la otrora potencia petrolera. Maduro, en descargo, invitó a los países de la región a ser testigos de los comicios municipales que se realizarán el 21 de Noviembre próximo, en los que la oposición participará luego de tres años de boicot electoral. «¡Vayan! (…), vean al dictador Maduro cómo convoca a la elección número 29 (…), toda la oposición se ha inscrito. Bienvenidos y que gane quien tenga que ganar», remarcó el líder socialista. Y aunque Guaidó es reconocido como presidente interino por medio centenar de países, encabezados por Estados Unidos, Maduro mantiene el control territorial e institucional con apoyo de los militares, Cuba, Rusia y China. Y como entre dictadores se defienden, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, salió en defensa de Maduro y condenó una vez más las sanciones económicas de Estados Unidos contra Caracas y La Habana.

POR LO pronto, los primeros acuerdos de los presidentes latinoamericanos signada en la “Declaración de la Ciudad de México”, posiciona 44 puntos sobre una amplia diversidad de temas que incluyen un orden internacional más justo, la consolidación de la democracia (que en Cuba, Nicaragua y Venezuela no existen), el fortalecimiento de la educación y de la igualdad de género, la lucha contra la corrupción y la pobreza, y el respeto a los derechos humanos y de los derechos de las minorías, los grupos vulnerables, los pueblos originarios, indígenas y afrodescendientes, entre otros asuntos, aunque no puede pasarse por alto el hecho de que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) instara al presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, a modificar sustancialmente la aplicación del bloqueo contra Cuba, y al Congreso de ese país a proceder a su eliminación, aun cuando no estén de acuerdo con la violación a los derechos humanos de esa nación a sus gobernantes, y de la cancelación de la democracia al ser impuestos gobiernos dictatoriales. 

EN ESE con texto, en una Declaración Especial aprobada en el contexto de la VI Cumbre de la Celac, las jefas y jefes de Estado y de Gobierno de la región expresaron la necesidad de poner fin al bloqueo comercial, económico y financiero a la isla, que, agregaron, se ha recrudecido en el contexto de la pandemia de Covid19, por lo que reafirmaron “su rechazo a las medidas económicas coercitivas no sustentadas en el derecho internacional, incluidas todas aquellas acciones unilaterales aplicadas contra países soberanos que afectan el bienestar de sus pueblos y están concebidas para impedirles que ejerzan su derecho a decidir, por su propia voluntad, sus propios sistemas políticos, económicos y sociales”. Así las cosas. OPINA carjesus30@hotmail.com

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Héctor Parra – AMLO tras el liderazgo de América Latina y El Caribe

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TRAS LA VERDAD

López Obrador se auto promueve para ser el “líder moral” de América Latina y el Caribe. De ahí que, la reunión de la Celac de este sábado sea una oportunidad para él al pretender convertirse en el líder de la región en un momento de poca unidad de los gobiernos de la región. 

Según AMLO la reunión de la Celac es para impulsar nuevos modelos que no sean del pasado e injerencistas como la OEA, pero nunca dándole la espalda a Estados Unidos. Claro, no es tonto, aunque lo parezca, no lo es: es sucio y torvo. Practica la misma política de Trump, quien quería desaparecer los organismos como la OEA, incluso la ONU; López lo secunda. Pero se cuida de no enfurecer el “elefante dormido”. 

Este sábado se reunieron dirigentes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), llevaron a cabo una cumbre en la Ciudad de México. Hicieron críticas a la OEA y “peticiones”, que no críticas, al gobierno de los Estados Unidos, para que cambie su relación con la región. 

También llegó el déspota y antidemocrático mandatario venezolano Nicolás Maduro, que ha sido duramente criticado por los mexicanos y la comunidad internacional que radica en México. Legó otro populista, el presidente argentino Alberto Fernández, sin embargo faltó el populista de Brasil, Jair Bolsonaro. 

No podía faltar el oportunismo de Andrés Manuel López Obrador, quien exigió a Estados Unidos, no al presidente Joe Biden, poner fin de las políticas de embargo, para crear una nueva y vigorosa relación entre los pueblos de América. Dijo López: “Me parece que es tiempo de sustituir la política de bloqueos y malos tratos por la opción de respetarnos, caminar juntos y asociarnos por el bien de América sin vulnerar las soberanías”. Y en casa, López “bloquea a toda la oposición”. 

Luego vendrían las “peticiones económicas”, mencionando a Joe Biden, que él lograría el apoyo del Congreso de Estados Unidos si destina recursos en beneficio de los pueblos de la región para reducir la desigualdad y la violencia que aseguró, son las causas de los flujos migratorios. Ahora resulta que AMLO domina la política de los norteamericanos. Para ridículos le sobra tiempo al presidente López. 

El presidente de Bolivia, Luis Arce, afirmó que el organismo de la OEA “en vez de actuar bajo los mandatos de la Carta Democrática, actúa en contra de los principios de la democracia”; “su creciente injerencia en los asuntos de los estados no contribuye a la solución pacífica de las controversias”. Este sujeto (Arce) instó a los miembros del bloque al fortalecer la Celac para enfrentar las deficiencias con la OEA. Una confrontación entre los mismos pares. Tuvo que pararlo el Subsecretario mexicano para América Latina y el Caribe, Maximiliano Reyes, quien aseveró que la reforma de la OEA no está en la agenda ¡Ah! Pero, si algún miembro lo sugiere, México –en su condición de presidente pro tempore del bloque– propondría la conformación de un grupo de trabajo para “reflexionar” sobre el caso. La maquinación de debilitar a los EUA desde América Latina, a fin de cuentas, es el país con mayor influencia, poder y riqueza en el continente, junto a Canadá, los grandes ausentes. 

López Obrador se ha manifestado a favor de una transformación de la OEA. Y el sabueso de Marcelo Ebrard, lo secunda, ha planteado que ya es hora de decirle “adiós a la OEA en su sentido intervencionista, injerencista y hegemonista y que venga otra organización que construyamos políticamente en acuerdo con Estados Unidos” ¿Por qué el afán de enemistarse con el gobierno de Biden? 

Habría que traer a la memoria que, desde la creación de la Celac en el 2010 han promovido iniciativas para tratar de reformar a la OEA, pero ninguna ha prosperado ¿Por qué? Debido a la falta de consenso entre los 32 miembros del bloque. Recordemos las fricciones entre el secretario general de la Organización de los Estados Americanos, Luis Almagro y López Obrador, es uno de los ejemplos de la falta de consensos. 

Tratando de ser serios discutirán la formalización de la Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio para cubrir el rezago de la región y avanzar en la propuesta de poner en el espacio un satélite que atienda los fenómenos meteorológicos y sirva para abaratar y hacer más eficiente la comunicación móvil ¿Lo conseguirán? También plantearán la creación de una coordinación entre los países latinoamericanos que realizan pruebas de vacunas contra la Covid-19 para tener el próximo año una vacuna en la región y reducir la dependencia de los grandes laboratorios y de las donaciones de otros países ¿Cómo? Si López regala las que obsequia el gobierno de Biden. Ni para eso se ponen de acuerdo. 

Un hecho que considero relevante del porqué el presidente brasileño no asistió. Jair Bolsonaro dijo el año pasado: “que se daba protagonismo a regímenes no democráticos”. Por supuesto que se referiría a Nicolás Maduro, “amigo” de López Obrador. De tal suerte que la pretensión de lograr la unidad es una falacia, solo es una ventana política para Andrés Manuel López, urgido de notoriedad y reconocimiento en la región. 

Mientras el presidente argentino Fernández, quien era esperado para recibir la presidencia pro tempore del bloque, canceló a último momento su viaje a nuestro país tras la crisis en su país luego que su partido perdió el pasado fin de semana las elecciones primarias parlamentarias, generando la renuncia de integrantes de su gabinete afines a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Ello llevó a cambiar parte de su equipo, como lo hizo López en México, tras perder en las pasadas elecciones más de la mitad de la Ciudad de México. Así jamás lograrán la ansiada “unidad”. 

No podía faltar el protagonismo del antidemocrático de Maduro, razón de la ausencia del presidente brasileño. “México lindo y querido”, dijo el presidente venezolano al festejar desde el avión su llegada a territorio nacional; publicó en un video que se difundió en su cuenta de Twitter: “traemos la verdad de Venezuela. La unión de América Latina y el Caribe está por encima de cualquier problema, de cualquier diferencia”. No podía faltar el nefasto socialista, populista y antidemocrático de Maduro, quien se volvió a reelegir en el 2018. 

Mientras que Estados Unidos presentó desde marzo del 2020 acusaciones en contra de Nicolás Maduro, así como de otros 13 funcionarios venezolanos por narcotráfico y terrorismo, ofreciendo el gobierno norteamericano recompensa, dinero en efectivo a cambio de información que llevara al arresto o condena del gobernante y sus allegados, “premio” que alcanza la cantidad de 15 millones de dólares. Conclusión, el gobierno de López Obrador protege a otro delincuente que es reclamado por la justicia de los EUA ¿Cómplice? ¡Por supuesto! AMLO ama a los delincuentes. 

Por Héctor Parra Rodríguez 

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Gilberto Haaz Diez – El Nuevo Padre de la Patria

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ACERTIJOS

Entre el 15 y el 16 de septiembre, el mundo mexica se asombró de que a México le llegó un nuevo padre de la patria, el dictador cubano, Miguel Díaz Canel. Invitado por el presidente AMLO al desfile de la Independencia, no solo lo aireó, le dio el micrófono de la patria y aquel, todo lo contario de Fidel Castro, que era bueno para los discursos, tiró un rollo melifluo sobre Juárez y Martí y amigos que le acompañaron. Pero ahí no terminó el sainete. Por la noche suelo grabar los tres noticieros de importancia, y cuando terminan comienzo a verlos uno por uno, brincando lo que no me interesa, y el mejor de los tres que veo, el de Denisse Maerker, Televisa, Ciro Gómez Leyva, Imagen, y Azucena con Milenio, que fue el mejor de los tres, porque no solo le dio la voz a las dos vertientes, a los amloistas y a sus contrarios. La mañana transcurría apacible, a lo lejos, entre los invitados diplomáticos, sentado casi en el rincón donde languidecía, el nuevo embajador de Estados Unidos, Ken Salazar, que tenía cinco días de haber presentado sus cartas credenciales al presidente, distinguible por su siempre grande sombrero texano. No terminó de oír la sarta de improperios hacia su país, al que AMLO acusó de intervencionista y de bloqueador de Cuba y se marchó, y a su barco le llamó libertad. Se fue antes de los 45 minutos que terminara el acto, a informarle al patrón y a Kamala Harris. Azucena fue más lejos, le dio pantalla y voz a Yoani Sánchez, excelente periodista que vive en la Habana, bloguera y filóloga, directora del diario 14ymedio, una voz cubana que se quejó del maltrato del presidente AMLO a los cubanos, al pueblo, y le dijo a Azucena, que no solo los agravió, que se la van a guardar: “López Obrador ha elegido el triste papel de apoyar a un hombre que pasará a la historia cubana como una marioneta que el día en que pudo haberse cortado los hilos y actuar con la grandeza de un estadista, prefirió la represión. La vieja práctica del golpe y la mordaza de los Castro”, dijo en su tuiter. Otro fue uno más de los disidentes cubanos, que viven allá muriendo de hambre. Buen noticiero, lo remató con la locura de la periodista Isabel Arvide, amiga de los generales, Cónsul quien, desde Estambul, Turquía, al dar el Grito de Independencia, gritó Viva el presidente Andrés Manuel López Obrador, y una mujer mexicana, que allí estaba presente, subió al templete de la patria para decirle que AMLO no pertenecía a ese grito, que era presidente, pero nomás. Cosas de los gritos de los chairos en el poder. Los otros dos noticieros, no valieron la pena. Luego, atarantado de tanto dictador cubano, me fui a releer el libro Los idus de marzo, del gran Thorton Wilde, la historia del asesinato de Julio César, ese mismo que, en la glorificación del poder, decía: “Yo, que gobierno tantos hombres, soy gobernado por pájaros y truenos”, historia que dejo para otro día.  

EL GRAN JACOBO ZABLUDOVSKY 

Aquel 19 de septiembre de 1985, Jacobo Zabludovsky, el mejor comunicador de radio y TV de México, salió a la calle y lo primero que informó fue: “No he visto ninguna alteración, quizá un poquito más de tránsito que el acostumbrado”, aquello más adelante, al seguir informando desde un auto con el quizá único radio que había, porque las pocas comunicaciones estaban cortadas por el temblor, Jacobo se encontraría una ciudad devastada, llena de muerte y dolor. La crónica radiofónica de aquel año le dio premios, en España seguido ganaba el Premio Ondas. Era de asombro cada cuadra que veía, era una zona de guerra, decía el gran comunicador. La cafetería Súper leche, el hotel Regis, la cara de espanto y de dolor que puso cuando vio su casa, Televisa, medio derrumbada donde murieron varios de sus compañeros, “hermanos de trabajo”, les llamaba. Uno puede ir al Youtube y buscar aquella narración que fue genial, dolorosa, dramática. Televisa está promocionando en unas capsulas, los 70 años que tiene la empresa de informar a México y al mundo. Y en ellas aparece el temblor y la imagen de siempre del gran Jacobo con sus gafas sin igual, con la palabra y el dolor entrevistando a gente que no podía hablar, llorando a ratos en silencio, pero siempre sin dejar de informar. Cuando México no volvió a ser el mismo y la historia de ese temblor dio paso a que naciera aquella llamada Sociedad Civil, cuando mexicanos y mexicanas salieron a las calles con cubetas y palas, con escobas, con trapos en la boca para no asfixiarse con el olor a cemento, de tantos edificios caídos. Un memorial de dolor, que Televisa nos hizo recordar aquella que fue la única señal que había con el mundo y con el país, donde desde el extranjero decían que México había desaparecido, aquel temblor que nos dejó heridas que aún no cicatrizan y que jamás sabremos cuántos y quiénes fueron los muertos, aunque oficialmente se habló de un poco más de 20 mil personas, la gente dice que fueron muchas más. Un dolor de aquel 19 de septiembre, hace 36 años, cuando Jacobo informaba, y lloraba por sus compañeros caídos y por tanta muerte. 

www.gilbertohaazdiez.com 

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