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Marco Antonio Aguirre R. – El tren volador de Cuitláhuac que nunca aterrizó

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Místicos y Terrenales

* El proyecto del tren ligero de Xalapa, desaparecido

* Puede costar hasta 7 mil millones de pesos

Por Marco Antonio Aguirre Rodríguez

¿Se acuerdan del tren volador de Cuitláhuac García?.

Ese que el 6 de noviembre de 2020 criticó como una obra fastuosa:

“Querían las obras de mil millones. Ahí está el tren que va por vía aérea entre la Ciudad de México y Toluca. No quiero meterme en otros gobiernos, respeto mucho, pero esa es una muestra del periodo neoliberal”, dijo.

Bueno, pues ya se cumplió un año de que Cuitláhuac anunció la creación de su propio tren, aunque no era volador.

El 27 de febrero de 2020, junto con Alejandro Álvarez Reyes, titular de la ARTF (¿Qué es eso?. Pues una dependencia de la 4T, en la Secretaría de Comunicaciones, que se llama Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario) y su “flamante”  Secretario de Infraestructura y Obras Públicas, Elio Hernández Gutiérrez, firmaron el “Convenio de Colaboración” para formalizar la creación del Comité Técnico Consultivo del Tren Ligero Metropolitano.

Con este convenio se facultaba a éste Comité para planear, implementar y -sobre todo- “ejecutar la construcción y operación de dicho servicio ferroviario”.

Esto es que ese comité sería el encargado del negocio de mandar a realizar los estudios previos, entregar la obra a la empresa constructora que se les antoje y cuando el tren este funcionando, cobrar por su operación y demás formas de obtener dinero que se les ocurran.

O sea el “comité” es el encargado de manejar el negocio.

Y como integrante de ese comité está Ricardo Exsome Zapata, entre otros ilustres empresarios que han hecho negocios con la 4T.

Lo peor, es que ya pasó más de un año y ni siquiera están hechos los estudios preliminares para esa obra que supuestamente debe estar lista antes del 2024, para que tenga valor electoral al renovarse la presidencia de la república y el gobierno del estado.

Supuestamente, el proyecto debería ir sobre rieles, avanzando con firmeza y todo lo demás.

EL PROYECTO DEL TREN LIGERO DE XALAPA, DESAPARECIDO

Pero a un año de distancia está detenido, abandonado, dejado de lado, desaparecido.

O sea, nadie sabe nada de este proyecto.

Ni aún porque lo incluyeron en el “Sistema Nacional de Indicadores Ferroviarios (SNIF) 2020”, el que presentaron a mediados del 2020 (el 11 de junio) “como una renovada y sólida herramienta para el monitoreo y evaluación del Sistema Ferroviario Mexicano”.

Ahí, en ese documento de 128 páginas, se menciona al “Tren Ligero Metropolitano de la Región Capital”, del cual, se supone que en esa fecha ya tenían el “Perfil de proyecto”, según una de las notas incluidas en el mismo.

Hasta ahora el tren de Xalapa, es un tren inexistente, pero se supone que no será un tren volador, si no apenas un tren ligero.

Cuitláhuac García en su informe de trabajo del 2020 critico que el tren volador de la Ciudad de México a Toluca era una obra que costaría más de mil millones de pesos.

Se le olvido, o le importó poco, que el tren no volador de la 4T en Xalapa puede costar hasta 7 mil millones de pesos.

Mucho más caro que los mil millones que criticó.

Inicialmente el proyecto se cuantificó en una probabilidad de 3 mil millones de pesos.

Y eso porque van a usar las vías del ferrocarril que atraviesan la zona, desde Banderilla hasta Coatepec.

Dicen, lo han hecho una y otra vez, que el tren cubrirá también los municipios de Coatepec y Emiliano Zapata, pero hasta ahora ni siquiera hay una idea de como continuar el proyecto.

Los mapas que se han mostrado apenas van de Banderilla al Velodromo. La última estación proyectada queda todavía muy lejos de Coatepec.

PUEDE COSTAR HASTA 7 MIL MILLONES DE PESOS

Si el proyecto estaba cuantificado en 3 mil millones de pesos, entonces ¿porqué puede costar hasta 7 mil millones de pesos?.

La cifra surge de las declaraciones del “ilustre” subsecretario de Comunicaciones de la SIOP, Jesús Enrique Trujeque Rivera, quien en una declaración periodística dijo que además de la proyección de 3 mil millones de pesos por el tren ligero, se debe sumar que se tienen que construir “24 cruces y esto podría llevar un incremento entre 3 mil 500 a 4 mil millones de pesos”.

Así pues, es como se puede elevar de entrada el costo del proyecto hasta los 7 mil millones de pesos.

Pero como Trujeque Rivera no sabe hacer cuentas, el precio puede ser superior.

En esa misma declaración dijo que “en total la obra podría tener un costo total entre 5 a 6 mil millones de pesos”.

¿De qué forma hay que sumar 3 mil más 4 mil para que de ese resultado?.

Salió igual o peor que un expresidente que dijo que «Estamos a un minuto de aterrizar. No, menos, como a cinco».

O ese otro que dijo que Vicente Guerrero fue el que se autodesignó “Siervo de la Nación” y que le dictó los “Sentimientos de la Nación a Andrés Quintana Roo”, cuando ambos puntos corresponden a José María Morelos y Pavón.

¿Cuánto va a costar en realidad el tren ligero?.

Todavía es difícil saberlo, porque para comenzar la ARTF anunció el 25 de agosto que licitaría los estudios de preinversión con un desembolso de 50 millones de pesos, entre empresas especializadas, para determinar la factibilidad del tren ligero antes de que concluya el año, con el propósito de tener listo el proyecto e integrarlo al Paquete Económico de 2021.

Pues bien, ya terminó el 2020 y no hay estudio de factibiulidad.

Ya estamos iniciando el tercer mes del 2021.

Y no hay nada.

Por lo menos algo que se sepa.

Y eso que el 3  de diciembre de 2020, en su “mañanera”, el presidente  Andrés Manuel López Obrador dijo estar dispuesto a apoyar el proyecto.

Por lo pronto ya pasó un año desde el anuncio y lo único que se tiene es eso, el anucio.

Ni tren volador ni de ningún otro tipo.

Así es esto con los que se sienten los grandes místicos de Veracruz y de México.

Esta es opinión personal del columnista

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Héctor Parra – Las fuerzas armadas en el rejuego político

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TRAS LA VERDAD 

Los distintos “comandantes supremos” de las Fuerzas Armadas permanentes, ante la incapacidad de los civiles, los presidentes han obligado al ejército y a la marina a resolver problemas de inseguridad pública. También han fracasado. 

Ni Felipe Calderón, ni Enrique Peña, mucho menos Andrés López, han logrado, por medio de soldados y marinos, amainar la fuerza de la delincuencia organizada. Por el contrario, aún con las Fuerzas Armadas en las calles, la inseguridad se incrementó mucho más. Aunque el mitómano de López Obrador, asegure lo contrario. Más de 126 mil asesinatos en apenas 3 años 10 meses del gobierno de la 4T, desmiente las falacias del presidente. 

Si el gobierno de AMLO se preocupa por prorrogar más allá de su mandato el uso de las Fuerzas Armadas en las calles, es síntoma inequívoco de su derrota en el combate a la seguridad pública, a pesar de todas las irregularidades constitucionales, legales y operativas que ha cometido. 

López Obrador, en su afán de fortalecer a las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional, les ha proporcionado presupuesto público inimaginable, dejando desnudos a los gobiernos de los estados para un combate más eficiente y efectivo en beneficio de la seguridad pública; eliminó el traslado de presupuesto público para policías estatales y municipales. Ello generó coadyuvó a generar más violencia. 

Los legisladores federales, ignorantes en materia de seguridad pública, se desgarran para decidir si los militares y marinos seguirán más allá del mandato de AMLO, en lugar de ahondar las discusiones sobre el rotundo fracaso del programa de seguridad pública. 

La disputa la centran en si aquellos siguen o no en las calles haciendo labor de policías, cuando durante 3 sexenios han probado no tener la capacidad. Con AMLO ¿Será por aquello del 10% de conocimiento y 90% de honestidad? 

Al presidente se le ha apoyado como a ningún otro, desde caprichos y programas fallidos. Sus legisladores le han aprobado todo. El fracaso es evidente, los soldados y marinos no pueden. 

El colmo, el gobierno de la 4T, ha desmantelado el sistema de seguridad pública en los estados al negarles recursos públicos federales para capacitación, preparación, pertrechos, salarios, prestaciones, instalaciones, equipo adecuado, vehículos, etcétera. Por eso los delincuentes les llevan la delantera. 

Los políticos solo han servido para echarse culpas, mientras la población sufre las consecuencias de la inseguridad. 

AMLO utiliza a las Fuerzas Armadas, como “arma política”, no como solución a los problemas de inseguridad. 

Los legisladores se disputan la permanencia de marinos y militares en las calles ¿Y los programas para combatir la delincuencia? ¿¡Abrazos y no balazos!? Probado en demasía que no sirve ese programa gubernamental. 

La violencia creció, no solo los homicidios, los desaparecidos, el tráfico de estupefacientes, tráfico de personas y muchos más delitos. Eso parece no importarles a los legisladores. El meollo es si se quedan o no más tiempo en las calles las Fuerzas Armadas ¿Para qué si no pueden con la delincuencia? Mucho más grave, cuando el comandante supremo obliga a las fuerzas castrenses a no disparar a los delincuentes. 

Conociendo los delincuentes las limitaciones y desventajas de marinos y solados, constantemente han sido vilipendiados, golpeados, insultados, corrido, desarmados y humillados. 

Los delincuentes “blanden” sus armas frente a militares y marinos, lo cual, de suyo es un delito, pero no pueden actuar, no les es permitido ¿Para qué entonces concederles más tiempo en las calles? 

Militares y marinos están hartos de ser utilizados y humillados. 

Pero, el comandante supremo de las Fuerzas Armadas, Andrés López Obrador, no les permite actuar. Todo es un juego perverso de los políticos, mientras el desprestigio crece en contra de las corporaciones que fueron de las mejor calificadas en confianza que cualquiera otra dependencia del gobierno. Las fuerzas castrenses han venido perdiendo. 

Luego el mismo gobierno de la 4T los involucra en el problema de los 43 normalistas asesinados; más tarde los “empinan” en el espionaje a civiles considerados opositores al gobierno. López Obrador, sin embargo, los exonera de toda culpa, no quiere que pierdan la confianza en el comandante supremo; asegura que los errores de soldados y marinos ha sido culpa de ordenes emanadas de los civiles ¿Cuáles civiles? Las Fuerzas Armadas Permanentes, solo obedecen al comandante supremo y en esta ocasión es López Obrador. Por lo tanto, toda la culpa es del mismo presidente de la República Mexicana y ese se llama Andrés Manuel López Obrador. 

Si los legisladores federales deciden que las Fuerzas Armadas permanentes estén más tiempo en las calles realizando actividades de competencia policial, nada de ello cambiará en el combate a la delincuencia. Si deciden lo contrario, será exactamente lo mismo. 

El fondo del problema es político, no de seguridad pública. 

Mientras tanto, esos políticos en disputa, ponen en juego el prestigio de soldados y marinos, obligándolos a realizar actividades que no son competencia militar. 

No olvidemos que, en la SCJN está pendiente de resolver si declara o no la inconstitucionalidad de varias normas inconstitucionales; habida cuenta y a razón de que, AMLO obligó a que la fuerza civil de la Guardia Nacional, dependa jerárquicamente de la Sedena. Más elementos humanos que no pueden con la inseguridad pública que reina en el país. 

Lo que sí resulta cierto e inequívoco: el gobierno de la 4T, sigue su plan de militarizar muchas funciones de competencia civil. Y no hay quien lo detenga. 

Por Héctor Parra Rodríguez 

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Javier Roldán – Ejército exhibe al gobierno de Veracruz 

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La insoslayable brevedad  

Por Javier Roldán Dávila  

Confirmado: los otros datos matan caja china  

Si el señalamiento, hubiese venido de una investigación periodística o de un partido opositor, la excusa maestra de Cuitláhuac García habría salido a relucir: es un complot de los ‘conservadores’, de la prensa ‘chayotera’, todo son calumnias. 

Sin embargo, gracias al hackeo de los guacamayos, nos hemos enterado que los servicios de Inteligencia del Ejército Mexicano, acusan que el gobierno del estado de Veracruz, le ha dado un trato privilegiado al Cartel del Noreste desde 2019. 

De acuerdo a un documento oficial, fechado el 16 de marzo del año arriba mencionado, se afirma que: “además de que el gobernador veracruzano apoyó la entrada del Cártel del Noreste, “los titulares de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, Policía Estatal y Fuerza Civil dan protección al Cártel del Noreste”. “El gobierno estatal les quitó el huachicol y que mencionó que después seguirían ellos”.  

No sobra decir, que el propio presidente López Obrador, reconoció el robo cibernético de la información confidencial, por lo tanto, los datos que han salido a la luz son veraces. 

Claro está, que todo es una presunción, pero, la sospecha es, nada menos, de la institución más confiable para la 4T, en la que el mandatario ha depositado responsabilidades metaconstitucionales, como la distribución de vacunas y la construcción de obras de infraestructura.  

Así las cosas, el Cui no puede salir con su típica charada de descalificar lo filtrado a los medios, es muy grave y si pretende apostar al olvido, cometerá un error garrafal, más tarde o más temprano, el destino lo alcanzará. 

Esta es opinión personal del columnista

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Gilberto Haaz Diez – El jalón de orejas a Indira

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 Todo Veracruz, o una buena parte, estaba pendiente de la senadora Indira, que no 

es Ghandi. Indira de Jesús Rosales San Román, senadora panista, tenía intrigada a buena parte del panismo y la población veracruzana, como final de película de Alfred Hitchcock, porque cuando se votaba la permanencia del Ejército en las calles, ella brilló por su ausencia, y se marchó, y a su barco le llamó libertad. No se le había visto y hubo tuiteras y youtuberas, que la retaron a una entrevista para que explicara el porqué de esa huida, como decía Pepe Alameda: el toreo no es graciosa huida, sino apasionada entrega. No aparecía la tal Indira. Hasta que ayer, en el noticiero de Azucena a las 10, se le vio. Toda en blanco, con pañoleta al cuello y su pelo suelto, tomó el micrófono y tuvo su intervención. Dijo que votaría en contra, como así fue en la votación pequeña, falta la grande. Indira dijo que “no son ingenuos, que el Ejército y la Marina deben estar en las calles”, pero no así tan sueltos. Les falta un mando civil, como ocurre en todas las democracias. El poderoso Ejército de Estados Unidos tiene un civil al mando, y todos recordamos los clinchs de Robert McNamara, secretario de la Defensa de JFK en tiempos que se preparaba la invasión a Cuba y los halcones militares querían entrar con todo y McNamara los paró en seco, por orden presidencial (véase la película 13 días). Así aquí. Los militares tienen que tener una cabeza civil que los mande. Son tantos los memes del poder del Ejército mexicano que, hubo alguno que circuló, diciendo que el Tata Martino había renunciado a la selección y en su lugar llegaba un militar. Por lo pronto, el jalón de orejas a Indira funcionó, ya es un voto con su partido, ya muchos le veían cara de la ‘Alito’ Moreno del PAN. Y eso calienta, manito, diría Kamalucas, un filósofo de mi pueblo. 

JORGE MORENO SALINAS 

El político priísta, Jorge Moreno Salinas, ha sido de todo y sin medida. Navegó por rumbos electorales y siempre le sirvió a su partido. Licenciado por la UV, dirigente estatal de la CNOP, secretario general del PRI en Veracruz, secretario de Seguridad Publica y exdiputado local. Famoso y conocido por ser gente leal y afín al senador Héctor Yunes Landa. A quien el gobernador Duarte en sus tiempos, le mandó de regalo una caña de pescar para que Yunes Landa ‘pesque peces gordos’, en alusión a la parentela de Soledad de Doblado, con quien JDO traía un ligero pleito verbal. La caña de pescar no le gustó a Héctor y Jorge cantando ‘el pescador se hace a la mar’, llevó a Palacio de Xalapa la caña de regreso porque, entre otras cosas, era pirata, querían una original, con la que se pescan los marlines. Jorge declaró hace poco que para que el PRI sobreviva, debe aliarse con Morena y vivir la vida loca, como canta Ricky Martín. El asunto es que, si llegan como rémoras pequeñas, tendrán que formar fila porque, delante de ellos, están el PT y el PVEM, que ese vende caro su amor, como la aventurera de Lara, a quien gobierne, así gobierne el diablo el Verde se va a aliar con ellos, para rememorar un poco al gran periodista Julio Scherer, que algún día señaló: “Si el diablo me da una entrevista, estoy dispuesto a ir a los infiernos”. Así quiere ahora Jorge. Que el Judas traidor, Alito, el que cruzó la barrera de las traiciones, mejor se vaya con Morena, aunque se duda que Alito Moreno jale a todos los militantes, el traidor lo fue él solo para salvar el pellejo, porque la cárcel o la fuga lo tenía en la mira. En fin, veremos. Otros dicen que el acercamiento de Héctor Yunes Landa con el gobierno del estado, obedece a ello, a que es mejor aliarse con el diablo que andar solos. ¿Será? 

www.gilbertohaazdiez.com 

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