
Isaac Carballo Paredes | Poza Rica, Ver. | 26 Mar 2026 - 16:49hrs
A más de cinco meses de la inundación registrada el pasado 10 de octubre, miles de familias en Poza Rica continúan sin recibir sus recibos de energía eléctrica, lo que ha encendido la preocupación colectiva ante la posibilidad de enfrentar cobros acumulados que impacten severamente su economía familiar.
Desde aquella contingencia que afectó a diversos sectores del municipio, la entrega de recibos por parte de la Comisión Federal de Electricidad no se ha restablecido con normalidad, generando un vacío de información que mantiene a los usuarios en la total incertidumbre. Aunque el servicio eléctrico no ha sido suspendido, la falta de facturación ha dejado en pausa la relación de pago entre la empresa y los ciudadanos.
De acuerdo con estimaciones basadas en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en la ciudad existen entre 50 mil y 60 mil usuarios del servicio eléctrico, lo que refleja la magnitud de una problemática que no es aislada, sino generalizada en prácticamente todos los sectores del municipio.
“Es una preocupación porque no sabemos cuántos meses nos van a condonar ni cuándo va a llegar el recibo. No es solo mi sentir, es de todos los vecinos”, expresó la señora Irma una habitante del sector Ignacio de la Llave, una de las zonas más golpeadas por la inundación, quien señaló que, aunque algunos usuarios han intentado prever gastos, el temor persiste. “Sería muy feo, un golpe fuerte para la economía”, añadió.
En algunos casos, los ciudadanos alcanzaron a pagar el último recibo emitido tras la contingencia; sin embargo, posteriormente dejaron de llegar los correspondientes a los bimestres siguientes, lo que ha provocado confusión sobre el estatus real de sus adeudos. Esta situación ha llevado a muchas familias a guardar dinero de manera preventiva, sin certeza de si será suficiente.
La inquietud también alcanza a comerciantes, quienes dependen del suministro eléctrico para operar. “No sabemos si nos va a llegar el cobro pausadamente o todo junto. Ya son varios meses desde la inundación y eso nos preocupa”, comentó el señor Obed Salas un propietario de negocio, quien explicó que el uso constante de equipos como refrigeradores podría traducirse en adeudos elevados difíciles de solventar.
De acuerdo con estimaciones de consumo en la región, una familia podría pagar entre 300 y 1,200 pesos bimestrales por el servicio eléctrico, mientras que en pequeños comercios los montos pueden ir de mil 500 a 6 mil pesos. Bajo este escenario, la acumulación de varios periodos sin facturación podría traducirse en adeudos que van desde los 3 mil hasta más de 18 mil pesos, dependiendo del tipo de consumo.
Casos similares se han registrado en entidades como Tabasco y Chiapas, donde, tras contingencias climatológicas y fallas en la distribución de recibos, usuarios reportaron la llegada de cobros acumulados por varios periodos. En algunos casos, la Comisión Federal de Electricidad implementó esquemas de pago diferido; sin embargo, los montos representaron una carga económica importante para las familias, lo que derivó en inconformidades y solicitudes de apoyo.
A esta situación se suma la circulación de versiones entre la población sobre posibles condonaciones o apoyos, que van desde algunos meses sin cobro hasta esquemas especiales de pago; sin embargo, ninguna de estas versiones ha sido confirmada oficialmente, lo que incrementa la confusión y la especulación entre los usuarios.
Hasta el momento, la Comisión Federal de Electricidad no ha emitido una postura oficial que aclare la situación, lo que ha incrementado el descontento social. Ante ello, ciudadanos de distintos sectores han comenzado a exigir una respuesta clara sobre qué ocurrirá con los recibos pendientes, si habrá condonaciones o facilidades de pago, advirtiendo que la falta de información solo prolonga la incertidumbre y podría derivar en una afectación económica generalizada para quienes aún se recuperan de los daños ocasionados por la inundación.