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Noreste | Vega de Alatorre | 07 Ago 2026 - 16:50hrs
Un drástico episodio de desoxigenación golpea al complejo lagunar de Vega de Alatorre, Veracruz, donde la acumulación de fauna marina muerta mantiene en alerta a la comunidad local.
Las áreas afectadas abarcan tanto a Laguna Grande como a Laguna Chica, impactando directamente la subsistencia de cientos de familias costeras.
El origen del desastre radica en un fenómeno hidrobiológico: el taponamiento natural de la barra en el estero de Playa Navarro.
Al cortarse el flujo permanente con el Golfo de México, el cuerpo de agua quedó estancado, disparando la proliferación microalgal y desplomando los niveles de oxígeno disuelto vitales para la fauna acuática.
Felipe León Ramos, al frente de la cooperativa “La Perla del Golfo”, descartó que la mortandad obedezca al vertido de tóxicos o químicos.
Las evaluaciones de los trabajadores del mar apuntan a que el fenómeno responde de manera directa a la interrupción de las corrientes marinas y la consecuente sofocación del ecosistema.
Ante la falta de respuesta inmediata, los propios ribereños han asumido las labores de saneamiento.
En un esfuerzo por contener la emergencia sanitaria y evitar el colapso del turismo local, cuadrillas de pescadores extraen los volúmenes de peces en descomposición para sepultarlos en fosas controladas y mitigar los focos de infección.
El sector pesquero exige la pronta intervención de las dependencias estatales y federales.
Como solución definitiva a largo plazo, proponen la obra de ingeniería de dos escolleras permanentes que garanticen la apertura del canal y protejan el equilibrio ecológico y la economía de la región.