
Noreste | Xalapa, Ver. | 21 Sep 2026 - 18:56hrs
Es digno de reconocimiento la palabra empeñada y en los hechos el ejercicio de la gobernadora Rocío Nahle García para supervisar de manera directa los 61 hospitales; especialidad, generales y comunitarios de Veracruz.
Hasta donde se recuerda, ninguno de sus antecesores había emprendido recorridos de esta naturaleza para revisar de primera mano las condiciones de infraestructura, el abasto de medicamentos e insumos y, mucho menos, escuchar directamente las peticiones del personal.
Hay algo que destacar y que se ha repetido como tema común en las 11 unidades visitadas hasta ahora, entre jueves, viernes y sábado: medicamentos e insumos hay.
La problemática detectada está, en buena medida, en la parte administrativa, es ahí donde la Gobernadora comenzará a mover piezas, con mayor uso de la tecnología y un sistema homologado que permita mantener un surtimiento adecuado en toda la red hospitalaria.
El IMSS-Bienestar es todavía un sistema relativamente nuevo, con apenas cuatro años de implementación, y tiene el reto de responder a las necesidades particulares de cada entidad.
Veracruz, por su dimensión poblacional y territorial, representa un desafío mayúsculo.
Pero, sobre todo, esta revisión contribuye a avanzar hacia la universalidad de la salud: que cualquier persona pueda ser atendida en cualquier hospital, independientemente de su derechohabiencia.
Con la experiencia de Rocío Nahle, no sería extraño que este proceso termine por convertirse en uno de esos retos que exigen empujar al “elefante reumático” de la administración pública.
No será la primera vez que tenga que enfrentarse a la lentitud, las inercias, las trabas legales y administrativas.
Y los recorridos han permitido reunir a funcionarios, directivos y trabajadores; escuchar problemáticas, peticiones y propuestas, e incluso identificar alternativas para la redistribución appyo a hospitales vecinos cuando alguna unidad tiene mayores necesidades que otra.
La libreta de compromisos también comienza a llenarse, en ella ya se anotan obras, mantenimientos y acciones que deberán concretarse en los próximos años, como por ejemplo la sustitución del Hospital de Alvarado, los almacenes necesarios para las unidades, las áreas de espera para familiares…
Hay dos declaraciones que seguramente recordarán las y los médicos que han recibido a la Gobernadora. Cuando llega, una de las primeras cosas que les dice es: “vengo a ayudar” y “hay que ayudar a la presidenta "
Y hay una más, de pilón: “esto tiene que quedar ya”.
Sin duda, tener una gobernadora de territorio, que recorre, supervisa y escucha de primera mano, ha sido un acierto para Veracruz.