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Linda Díaz | Ciudad de México. | 27 Oct 2026 - 10:12hrs
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, emitió un contundente posicionamiento respecto a las movilizaciones y bloqueos carreteros promovidos por la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) a nivel nacional.
Durante su habitual conferencia de prensa en Palacio Nacional, la titular del Ejecutivo cuestionó abiertamente las motivaciones detrás de la suspensión de actividades y cierres viales, sugiriendo que la protesta podría responder a intereses políticos y partidistas más que a una genuina falta de canales de atención gubernamental.
La jefa del Ejecutivo federal enfatizó que la administración pública ha mantenido de forma ininterrumpida mesas de trabajo y mecanismos de concertación con los representantes del sector transportista desde hace varios meses.
Sheinbaum subrayó que las distintas dependencias federales han atendido de manera puntual las agendas operativas, fiscales y de seguridad en las carreteras, por lo que desestimó las versiones que señalan una supuesta cerrazón o negligencia por parte de la autoridad central.
En su exposición ante los medios de comunicación, la mandataria nacional reveló un antecedente clave que, a su juicio, contextualiza el cambio de postura de los liderazgos del transporte de carga.
Sheinbaum puntualizó que integrantes de la cúpula que convocó a los paros nacionales sostuvieron encuentros de carácter político con el dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, apenas unos días antes de que se desencadenaran los cierres de vías de comunicación en diversos puntos del país.
"La mesa de diálogo está abierta desde hace meses. Entonces, llama la atención que hace tres días se reúnen con el presidente del PRI esos mismos que llamaron ayer a las protestas; hagan sus propias conclusiones", aseveró la presidenta Sheinbaum ante las preguntas sobre la legitimidad del paro.
La titular del Ejecutivo invitó a la ciudadanía y a la opinión pública a analizar el trasfondo político que podría estar impulsando estas acciones de presión que afectan la movilidad y el comercio nacional.
Finalmente, el Gobierno de la República reiteró su disposición de mantener abiertas las vías formales de comunicación con el gremio del autotransporte, siempre y cuando se privilegie el diálogo constructivo y se eviten afectaciones a terceros.
Las autoridades federales insistieron en que la agenda de seguridad en carreteras continuará fortaleciéndose mediante la Guardia Nacional, rechazando cualquier intento de politizar las demandas operativas del sector.