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Linda Díaz | Ciudad de México. | 28 Oct 2026 - 10:40hrs
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó categóricamente los señaIamientos que intentan vincular a la consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei Zavala, con el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena).
Durante su habitual encuentro con los medios de comunicación en la Ciudad de México, la mandataria nacional desestimó las acusaciones de la oposición que afirman una supuesta subordinación de la titular del árbitro electoral hacia la fuerza política en el gobierno, calificando dichas versiones como narrativas sin sustento histórico ni normativo.
Para fundamentar su postura, la jefa del Ejecutivo Federal recordó que la trayectoria de Guadalupe Taddei en cargos de alta responsabilidad electoral comenzó mucho antes de la consolidación de Morena en el mapa político nacional.
Sheinbaum pinto el inicio de su perfil de mando en 2014, cuando la funcionaria fue designada como presidenta del Organismo Público Local Electoral (OPLE) del estado de Sonora, nombramiento que fue evaluado, votado y avalado en su momento por el máximo órgano de dirección del sistema electoral mexicano.
En ese contexto, la presidenta hizo hincapié en la integración del Consejo General del INE que aprobó la llegada de Taddei a la cabeza del organismo sonorense, destacando la figura de Lorenzo Córdova Vianello, quien en aquel entonces se desempeñaba como consejero presidente del instituto.
"En el 2014, ¿quién aprueba la entrada de Taddei como presidenta del OPLE de Sonora? El Consejo General del INE. ¿Quién era el presidente del Consejo General del INE en aquel momento? Lorenzo Córdova", cuestionó la mandataria para evidenciar las contradicciones en el discurso de quienes hoy cuestionan la imparcialidad de la servidora pública.
La titular del Ejecutivo enfatizó que la carrera de Taddei se ha construido a lo largo de décadas dentro del propio servicio público y las instituciones del Estado, por lo que resulta improcedente atribuirle filiaciones partidistas o etiquetas políticas particulares.
Sheinbaum subrayó que pretender deslegitimar la conducción del INE mediante juicios de origen partidario únicamente mina la confianza de la ciudadanía en las instituciones democráticas del país, las cuales deben ser evaluadas por el rigor de sus resoluciones y no por especulaciones políticas.
Finalmente, el Gobierno de la República reiteró su respeto absoluto a la autonomía constitucional del Instituto Nacional Electoral y a las decisiones operativas que adopte su Consejo General.
La presidenta concluyó que su administración continuará manteniendo una relación de trabajo institucional y transparente con el árbitro electoral, garantizando que los procesos democráticos venideros se desarrollen con estricto apego a la legalidad y la imparcialidad.