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Javier Duarte cumple sentencia de nueve años, pero permanecerá en prisión
Debido a un nuevo proceso penal por el delito de peculado.

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Noreste | Ciudad de México. | 15 Abr 2026 - 09:08hrs

A nueve años de su detención, el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, concluirá hoy 15 de abril la sentencia que le fue impuesta por lavado de dinero y asociación delictuosa; no obstante, permanecerá en prisión debido a un nuevo proceso penal por el delito de peculado.

El exmandatario, recluido en el Reclusorio Norte, fue vinculado a proceso en febrero de 2026 por el presunto desvío de recursos públicos destinados al sector salud en 2012. El juez federal Gustavo Aquiles Villaseñor determinó que el caso continúe abierto y estableció como fecha límite el 17 de agosto para el cierre de la investigación complementaria.

Por este nuevo señalamiento, la Fiscalía General de la República busca una pena de hasta 21 años de prisión. En tanto, la defensa del exgobernador impugnó la resolución judicial y obtuvo una suspensión que podría frenar de manera temporal el avance del proceso.

El cumplimiento de la condena original no modifica su situación jurídica actual. Duarte de Ochoa ya había sido rechazado para acceder a la libertad anticipada en noviembre de 2025, debido a que aún enfrenta procesos penales en curso.

Además del caso por peculado, permanece abierto un expediente por desaparición forzada en agravio de un policía estatal en 2016. Aunque en un inicio no fue vinculado a proceso, la resolución fue impugnada, por lo que el caso continúa vigente.

El proceso judicial del exmandatario inició tras dejar el cargo en 2016, en medio de acusaciones por desvío de recursos públicos. Ese mismo año se emitió una orden de aprehensión en su contra y posteriormente fue localizado en Guatemala.

En 2017 fue extraditado a México y, en 2018, aceptó los cargos mediante un procedimiento abreviado, lo que evitó un juicio público. Como resultado, el delito de delincuencia organizada fue reclasificado a asociación delictuosa, derivando en una condena de nueve años de prisión y una sanción económica.

Durante su administración (2010–2016), Duarte de Ochoa fue señalado por presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos destinados a salud, educación y programas sociales, así como por la operación de un esquema de empresas fantasma para el desvío de fondos federales.

Investigaciones oficiales documentaron transferencias de recursos a cuentas alternas sin justificación, mientras que exfuncionarios señalaron el uso discrecional de dichos fondos. Su extesorero, Antonio Tarek Abdalá Saad, declaró que, por instrucciones directas del exgobernador, se realizaban transferencias a una “cuenta concentradora”.

A estos señalamientos se sumaron casos relacionados con el suministro de medicamentos irregulares, adquisición de insumos sin validez y almacenamiento de productos caducos. El exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares denunció que a menores con cáncer se les habría suministrado un producto inerte en lugar de tratamientos oncológicos.

En paralelo, durante ese periodo, Veracruz se posicionó entre las entidades con mayores niveles de violencia contra periodistas, con diversos casos documentados.

A casi una década de su detención, Javier Duarte de Ochoa permanecerá en prisión no solo por la condena que hoy concluye, sino por los procesos penales vigentes que mantienen abierto su caso en el sistema judicial mexicano.