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Con información de Agencias | Estados Unidos. | 03 Oct 2026 - 08:48hrs
Taylor Gosnell, de 35 años, está acusada de apuñalar a sus dos hijos pequeños en su casa de Spartanburg, Carolina del Sur.
Todo comenzó con una llamada. El mayor, de 6 años, marcó el número de su abuela y le dijo que tenía hambre. La mujer fue hasta la vivienda junto a un exnovio de Gosnell y, al ver lo que había dentro, avisó a la policía. Eran cerca de las 2:30 de la tarde de un sábado.
Los agentes encontraron al niño de 6 años y a su hermano de 3 solos, gravemente heridos y cubiertos de sangre. Había manchas por toda la casa, además de televisores y espejos rotos con cristales por el suelo. Según un portavoz del sheriff, entre los dos niños hay aproximadamente 50 puñaladas. La fiscalía señala que algunas heridas llegaron hasta el hueso, y los investigadores creen que se usaron un cuchillo y un objeto contundente
El mayor podría sufrir la amputación de varios dedos y, posiblemente, parte de un brazo. Aun así, ambos niños están estables, se espera que se recuperen y pasen a custodia protectora.
Gosnell llegó a la casa poco después, hablando rápido y angustiada. Fue llevada a una ambulancia para una evaluación de salud mental e intentó huir, por lo que la esposaron a la camilla. Fue arrestada por dos cargos de intento de asesinato, más tarde se añadió un cargo por posesión de arma durante un crimen violento y se le negó la fianza. Según medios locales, ya tenía cargos pendientes desde 2024 por poner en peligro a menores.
Las autoridades no han revelado ningún móvil. Gosnell es una acusada, no una condenada