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Linda Díaz | Ciudad de México. | 19 Oct 2026 - 09:54hrs
Al abordar la situación actual que guarda el sistema de seguridad social en el país, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, reconoció de manera abierta que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) enfrenta diversos desafíos operativos, así como demandas legítimas de mejora impulsadas por su base trabajadora.
La mandataria federal sostuvo que lejos de ignorar las áreas de oportunidad, la administración federal ha puesto en marcha un ambicioso proceso de modernización administrativa destinado a fortalecer a la institución y optimizar el manejo de los recursos públicos en beneficio de los derechohabientes.
Durante su habitual conferencia de prensa matutina, la titular del Ejecutivo Federal se refirió a las recientes manifestaciones y expresiones de inconformidad protagonizadas por personal del instituto en el marco de la revisión salarial.
En este tenor, la mandataria aclaró con firmeza que la implementación de reformas y ajustes administrativos no persigue en ningún escenario la reducción de presupuestos ni el debilitamiento de los servicios sanitarios, sino por el contrario, busca elevar de forma sustancial los estándares de calidad en la atención médica y hospitalaria.
“Nadie puede decir que todo está perfecto, pero si queremos lo público tiene que ser excelente y la modernización es para ser más eficientes, no para darle menos dinero a la institución, es para ser más eficientes, para no gastar en corruptelas del pasado ni en ineficiencias”, puntualizó la jefa de Estado al enfatizar el nuevo paradigma de gestión institucional.
Sostuvo que el saneamiento financiero implica erradicar prácticas de desvío y privilegios heredados de administraciones anteriores para redirigir cada peso al fortalecimiento de la infraestructura clínica y el abasto de medicamentos.
Asimismo, el gobierno federal reiteró su disposición al diálogo abierto y constructivo con las representaciones sindicales y los trabajadores de la salud, reconociendo que el éxito de cualquier transformación estructural descansa en el compromiso del personal médico y administrativo.
Se destacó que la eficiencia operativa no solo beneficia las finanzas del instituto, sino que impacta de manera directa en la reducción de tiempos de espera y en la dignificación del servicio que reciben millones de mexicanas y mexicanos afiliados.
Finalmente, la administración central reafirmó que el fortalecimiento de las instituciones públicas de salud constituye la piedra angular de la política de bienestar social.
Las autoridades concluyeron que el proceso de modernización del IMSS continuará avanzando bajo los principios de transparencia, austeridad republicana y combate frontal a la corrupción, consolidando un sistema de seguridad social robusto, universal y de excelencia para las próximas décadas.