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Linda Díaz | Ciudad de México. | 04 Nov 2026 - 09:44hrs
Durante la conferencia de prensa matutina celebrada en el Salón Tesorería de Palacio Nacional, la titular del Ejecutivo federal sostuvo una postura de prudencia y apego a la institucionalidad al referirse al impacto que podrían tener los recientes comicios intermedios de los Estados Unidos en las relaciones bilaterales. La mandataria afirmó que resulta todavía prematuro determinar si los resultados electorales generarán alguna modificación estructural en los acuerdos comerciales vigentes, por lo que su gobierno continuará desahogando la agenda de trabajo directamente con la administración del presidente Donald Trump.
La jefa del Ejecutivo explicó ante los medios de comunicación que la estrategia diplomática y económica de México no se supedita a especulaciones políticas electorales, sino a los canales formales ya instituidos. En este sentido, detalló que las pláticas en materia de intercambio de mercancías, aranceles y normatividad transfronteriza se desarrollan de manera cotidiana a través de la Secretaría de Comercio estadounidense y las instancias técnicas encargadas de la instrumentación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Al ser cuestionada sobre posibles renegociaciones o presiones adicionales derivadas del nuevo mapa político en el Congreso estadounidense, la titular de la Presidencia reiteró de forma clara que es muy temprano para prever virajes drásticos. Señaló que el trabajo institucional sigue su curso natural con los interlocutores designados por la Casa Blanca, privilegiando en todo momento el respeto a la soberanía nacional y el entendimiento mutuo entre socios comerciales.
Asimismo, la mandataria reafirmó que el Gobierno de México mantendrá la estabilidad de los mercados y brindará certeza jurídica a los inversionistas de ambos lados de la frontera. Destacó que el dinamismo económico de América del Norte depende en gran medida de la continuidad operacional y del cumplimiento estricto de los marcos normativos acordados en el T-MEC, el cual ha demostrado ser un motor indispensable para el desarrollo regional.
Finalmente, la administración central dejó en claro que dará un seguimiento puntual a las declaraciones oficiales y nombramientos que emita la Casa Blanca en las próximas semanas. El Ejecutivo federal concluyó que la posición de México se mantendrá firme, pragmática y abierta al diálogo constructivo, garantizando que la relación trilateral se conduzca bajo los principios de equidad, certidumbre y prosperidad compartida para los pueblos de la región.