24 Abr 2026
Tengo un jardín bien cuidado, diario lo espío y el jardinero que es de La Perla, Joel, como si fuera de Versalles, lo tiene rechinando de limpio. Hace años me ha dado por darles de comer, antes les tiraba migajas de pan arriba de la perrera, donde florece una bugambilia, ahora al pasto porque arriba se les congregaban los pichos negros y no dejaban comer a gusto a las primaveras y cuquitas. Los tordos negros son canijos, también las palomas, que llegan y espantan a los chicos, pero ahí la vamos capoteando. Ahora que es primavera a las 4:30 de la madrigada llegan a cantar. El pajarito de pecho amarillo más común y conocido en México y Latinoamérica es el Bienteveo Común o Luis Benteveo (Pitangus sulphuratus). Se caracteriza por su vibrante pecho amarillo, antifaz negro y una franja blanca sobre el ojo, y es famoso por su canto que parece decir "¡Bien-te-veo!".
Tienen su comida y su agua en unas jardineras, los tordos remojan el pan y se lo comen tipo Mollete de Sanborns, blandito
LOS PAJAROS CARPINTEROS
Unos días llegaron unos tipo pájaro carpinteros y comenzaban a picotear en los vidrios de las ventanas, se veían y algo hacían al picotear, el problema es que cagarruteaban todo donde se paraban. Estando en Monterrey en el hospital vi una azotea donde fijaron unos búhos que con el aire mueven la cabeza, y así los espantaban.
En las iglesias, donde suelen venir muchas palomas, han puesto sobre los espacios donde llegaban unos picos de alambres para que allí no posen las palomas.
Algún día en el campo de tiro orizabeño, fui a una competición muy propia de esos tiradores en competiciones, había cientos de palomas atrapadas vivas listas para lanzarlas y hasta una modalidad crearon, el llamado Hole in one, si una paloma caía en uno de los tambos expuestos se ganaban un auto o un premio gordo. En el contexto del tiro al pichón, a la persona encargada de soltar las palomas para que el tirador les dispare se le conoce técnicamente como Columbaire. El Columbaire se sitúa en un círculo, gira y lanza la paloma al aire, similar a un lanzador de béisbol, para que el tirador (generalmente con una escopeta) intente derribarla.
Hay quietud en ese jardín amplio mío y hay calma, ahora ya bajan a comer a sus horas, a las 3 ya están pidiendo comida y cantan y a servirles.
Hay también árboles, como el Policarpo, el Izote y Chayote y Aralias, donde llegan a dormir, a las 6 y pico ya los oye uno, como esos pájaros que llegan en Circunvalación, solo que aquellos son pichos en manada, a cobijarse en los árboles.
Aquí en esos sitios han tenido crías, ahora mismo están haciendo un nido donde pronto nacerán dos o tres pequeñuelos, y los cuidamos, primero Joel espía los huevecillos y los vamos dejando crecer y cuidar, hasta que la madre llega y los enseña a volar. Alguna vez por accidente se cayó uno medio tonto, lo recogimos y en una cajita de cartón allí comía, cuidado por Rosalía, hasta que voló por su propio medio, extendió las alas y como un Aeroméxico partió y a su vuelo le llamó libertad.
Pablo Neruda, el poeta, fue un gran ornitólogo, siempre soñó con ser un águila y escribió “El arte de pájaros: “Sobre el agua, en el aire, el ave innumerable va volando, la embarcación es una, la nave transparente construye la unidad con tantas alas, con tantos ojos hacia el mar abiertos que es una sola paz la que atraviesa y sólo un ala inmensa se desplaza”.
Esta es opinión personal del columnista