29 May 2026
No tiene la culpa el ojón sino el que lo hace paloma
Como ya lo hemos señalado, Mario Delgado no llegó de titular de la SEP, merced a sus conocimientos de pedagogía, sino, como premio a su desempeño cuando fue presidente de Morena, la nociva y antigua estrategia del gabinete de ‘cuates y cuotas’.
Entremos en materia. Uno de los fundamentos de las políticas públicas de la 4T, es la reconstrucción del tejido social, es decir, combatir la pobreza y dar a la población vulnerable oportunidades que les facilite lograr un nivel de vida digno, situación que también ayuda, a que los jóvenes no se involucren con el crimen organizado.
En suma, el objetivo es que, por medio de los programas sociales, se mitiguen las causas estructurales que redundan en la inseguridad que padecemos, la idea es muy inteligente.
En este contexto, la educación juega un papel básico para inculcar valores éticos, cívicos y de toda índole, evitando con ello, que los educandos se enreden en la subcultura ‘buchona’.
Así pues, pone los pelos de punta suponer (como inmensa cantidad de trascendidos lo señalan), que el responsable de llevar a buen puerto la Nueva Escuela Mexicana, resulte acusado de relacionarse con el narco a partir de un siniestro pacto electoral.
Si fue un escándalo mayúsculo que, en su momento, el encargado de la Seguridad Pública, Genaro García Luna, colaborará con algún cártel ¿se imaginan enterarnos que Delgado resultara ideólogo de contubernios con los grupos que supuestamente intenta eliminar?
En ocasiones, el karma es extraordinariamente cabrón.
Facebook: Javier Roldán Dávila
X: @javieroldan
Esta es opinión personal del columnista