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Linda Díaz | Ciudad de México. | 13 Oct 2026 - 10:03hrs
Frente al perceptible avance de corrientes políticas de derecha en diversos países de América Latina, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó contundentemente que la legitimidad y estabilidad de su proyecto de gobierno residen de manera exclusiva en el respaldo directo de las mayorías sociales.
Durante su tradicional encuentro con los medios de comunicación en Palacio Nacional, la titular del Ejecutivo rechazó las lecturas analíticas que sugieren un aislamiento diplomático para las administraciones progresistas del continente, argumentando que la fuerza de una gestión democrática se consolida a través del vínculo directo con la ciudadanía y la atención prioritaria a las demandas históricas de las clases populares.
La pronunciación de la mandataria mexicana se dio al analizar los resultados publicados por la firma internacional de análisis de opinión pública CB Global Data, cuyos indicadores de desempeño gubernamental ubican a Sheinbaum Pardo en el primer lugar de aprobación entre los jefes de Estado de la región latinoamericana.
Este posicionamiento fue presentado por la Presidencia como un testimonio empírico de la cohesión entre la ciudadanía y las políticas públicas implementadas, contrastando con el desgaste institucional que experimentan otros gobiernos del hemisferio bajo dinámicas de polarización electoral o virajes de modelo político.
Al abordar las transformaciones ideológicas que atraviesa el cono sur y la región andina, Sheinbaum subrayó que la soberanía de los estados no depende de consensos elitistas ni del alineamiento automático a tendencias globales, sino del cumplimiento de los principios de bienestar social y erradicación de privilegios.
En ese contexto, reiteró que la política exterior mexicana continuará rigiéndose por la doctrina de no intervención y autodeterminación de los pueblos, manteniendo canales de diálogo respetuoso con todas las naciones soberanas de la región, sin importar la orientación partidista de sus liderazgos en turno.
«Dicen que nos estamos quedando solitos en América Latina, pues no tanto, a nosotros nos protege el pueblo y nosotros protegemos al pueblo», sentenció la Jefa del Estado mexicano para desestimar las narrativas de arrinconamiento geopolítico.
La presidenta reafirmó que el modelo denominado Humanismo Mexicano ha demostrado efectividad como blindaje social, permitiendo que la administración mantenga niveles de aceptación superiores a los de sus homólogos continentales mediante el fortalecimiento de los programas del bienestar, la estabilidad macroeconómica y el incremento a los salarios mínimos.
Finalmente, la mandataria reafirmó que el respaldo popular acumulado no solo valida la continuidad del proyecto político iniciado en el sexenio anterior, sino que establece un precedente sobre la viabilidad de los esquemas gubernamentales con enfoque social en América Latina.
La titular del Ejecutivo concluyó que la verdadera fortaleza de un gobierno estriba en la confianza depositada por las familias trabajadoras, descartando que los cambios de signo político en el mapa regional comprometan la firmeza o el rumbo de la transformación política y económica en territorio nacional.