03 Abr 2025
No vaya ser que, como el Chiqui Yunes, apliquen la graciosa huida.
Las elecciones municipales en Veracruz y Boca del Río, tendrán un ingrediente adicional al resto de las otras 210 demarcaciones de la entidad: se trata de la disputa político-electoral entre la gobernadora Rocío Nahle y los Yunes del estero.
Ambos municipios, son el último bastión de los Yunes (aunque, en el caso de Veracruz, la alcaldesa Patricia Lobeira, se ha alejado del grupo por ruptura familiar), por lo tanto, Nahle impulsará a sus candidatas (Rosa María Hernández Espejo en la 4 Veces Heroica y Bertha Ahued en Boca), con toda la fuerza que le otorga ser la jefa política del estado.
Por su parte, el PAN (es un decir), contenderá con Indira Rosales por el puerto y Maryjose Gamboa por Boca, las dos son distinguidas y exitosas integrantes del clan Yunes.
En este contexto, podemos afirmar que la estrategia será una ‘elección de trincheras’, es decir, los operadores electorales pelearán los votos casa por casa, harán censos, proyecciones y, por supuesto, buscarán inhibir el sufragio en las zonas que les sean adversas, no habrá tregua.
No obstante, que el pronóstico parece favorecer a la 4T (la maquinaria territorial está perfectamente aceitada), Boca del Río fue un municipio con el que no pudieron en el 2024, no tuvieron la capacidad de replicar la espléndida victoria lograda en el resto de la zona conurbada, veremos si esta vez lo consiguen.
Por cierto, Nahle no apuesta el resto, los otros…¡hagan sus apuestas!
Esta es opinión personal del columnista